COLUMNA DE OPINION: ¿SALUD Y ECONOMÍA CUESTIONES CONTRAPUESTAS O PARTES DE UN MISMO PROBLEMA?

Además de las consecuencias de salud pública (qué obviamente es y debe ser la Absoluta  prioridad), existe otra cuestión, qué aunque algunos y algunas quieran soslayar, es un tema del qué más temprano que tarde habrá que ocuparse… es la economía.

Más allá del enfrentamiento discursivo-dialectico entre la salud y la economía que no existe cómo antinomia, ya que la propia definición de salud abarca aspectos económicos, tales como el acceso a la alimentación, vivienda etc.

Teniendo en cuenta lo anterior, podríamos decir que lejos de ser contrapuestas son complementarias entre si. La “dicotomía” es un sin sentido, pues si un país se empobrece obviamente se deteriora todo, inclusive la salud.

Si bien es verdad que el COVID-19 está provocando terribles consecuencias monetarias a escala global, las cuales son inevitables, también es cierto que no es conveniente descuidar el aspecto económico.

En este sentido es realmente llamativo la desaprensión qué el gobierno está demostrando en la materia. La atención de los dirigentes parece estar totalmente monopolizada por la cuestión sanitaria, lo cual insistimos, tiene que ser así. Ahora bien, cuándo los que no están afectados directamente  a la situación epidemiológica, utilicen la crisis del coronavirus para plantear cosas que en otro contexto no podrían ser planteados, tal es el caso de la idea de expropiar acciones de empresas privadas a cambio de la asistencia económica en medio de una emergencia cómo la actual hace recordar al “vamos por todo”, una idea que la sociedad argentina ha rechazado.

Sin embargo todo parece pasar, cómo el vergonzoso y burdo intento de liberar al corrupto confeso Ricardo Jaime, responsable político de la tragedia/masacre de Once. Una línea sobre esto… en Argentina más del 60% de la población carcelaria está presa sin condena, llama la atención que desde el poder ejecutivo hayan hecho gestiones para liberar a quién admitió haber aceptado coimas en una causa en la que cabe recordar (por si alguien se olvidó) hubo 51 muertos.

 Volviendo a la cuestión económica, la situación es angustiante, cientos de miles de argentinos viven momentos de incertidumbre, y con razón ya qué el COVID-19 no hace sino empeorar la de por si delicada realidad económica de nuestro país, ante esto el gobierno no debe ensimismarse en su discurso, pues si bien las consecuencias de índole económico que  provoca y provocará la pandemia son inevitables, es preciso pensar en el pos-coronavirus y en la respuesta económica que necesitamos, ya que para los argentinos no merecemos que nos den a elegir entre sobrevivir a la pandemia o caer en la aún más en la pobreza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: