COLUMNA DE OPINION: ¿CUALES SON LOS RIESGOS DEL ESTATISMO?

Cómo si el problema de la pandemia fuera poco, el gobierno ha decidido avanzar hacía “la soberanía alimentaria”… la decisión del ejecutivo nacional de decretar la expropiación de la cerealera Vincentín abre un nuevo frente para la administración F.

La medida genera aún más incertidumbre a un incierto panorama económico, ya qué cómo sabemos Argentina enfrenta un verdadero debacle en materia económica, las proyecciones preveen una caída abrupta del PBI, lo cuál lógicamente en un contexto de pandemia cómo el actual, la discusión de la economía puede parecer secundaria, pero no lo es y sería un error garrafal para el gobierno no dedicarle la debida importancia. Otro error muy grande en el qué el gobierno no debería incurrir es en el de aprovechar la distracción del COVID-19, para realizar acciones qué en otro contexto le sería políticamente inviable, pues esta partitura suena muy similar a la melodía del “vamos por todo” una pieza musical que no es del agrado de la mayoría de los argentinos.
La expropiación de Vincentín abre un sin fín de dudas sobre el curso de acción qué tomará el gobierno de aquí en adelante, ¿Habrá más estatizaciones?… es una pregunta cuya contestación es muy difícil, más aún considerando las visibles discrepancias internas qué este tema parece generar en el seno del partido gobernante.
Estas diferencias parecen no ser sólo de índole metodológico, sino que, según creen muchos, son una cada vez más traslúcida pugna de poder interna entre el kirchnerismo duro y el ala más moderada del gobierno. Es difícil distinguir que hay de verdadero y cuanto de mito respecto a esto, lo qué si es cierto es qué este episodio dejó muy desprestigiada la palabra del presidente Alberto Fernández, quién pasó de desmentir categóricamente la medida de expropiar empresas a la cuál calificó de “idea loca” a firmar -el decreto- de expropiación en tan sólo quince días.
El hecho de qué sea la firma Vincentín la involucrada, no es políticamente inocuo, la cerealera está alineada con Juntos Por el Cambio e impacta en un sector tradicionalmente antikirchnerista.
También es cierto qué el grupo Vincentín gozó de “Beneficios inusuales” durante el gobierno anterior, fue adjudicatario de préstamos llamativamente accesibles en un contexto de crisis en el cuál miles de PYMES fueron a la quiebra por la imposibilidad de obtener financiamiento. Por este episodio hay una investigación judicial qué tiene en la mira al ex-titular del Banco Nación Javier González Fraga para establecer si existe un nexo causal entre el otorgamiento de estos créditos y el hecho de qué Vincentín haya sido uno de los principales aportantes (registrados), de la campaña de Mauricio Macri, o si cómo dicen en las películas “es pura coincidencia”.
Quizás algún día, si la causa no prescribe sin resolver (Cómo “casi nunca ocurre”´), o si la justicia de nuestro país con la eficacia que la caracteriza (especialmente en hechos de corrupción), se pone a investigar tal vez se logre echar luz sobre esta cuestión.
Volviendo al tema de la expropiación qué el gobierno impulsa, aún con dudosa fundamentación legal, hay que decir qué puede transformarse en una muy mala señal para los inversores, porque más allá de la “mala imagen” qué se ha construido en Argentina, justificadamente o no, no viene al caso en este momento, será necesario qué los empresarios inviertan, y el antecedente Vincentín deja un desincentivo muy grande para los inversores.
Otro aspecto qué llama la atención y no juega muy a favor del gobierno respecto al tema de expropiaciones son los no muy buenos antecedentes qué han tenido los intentos de estatizaciones qué se realizaron en anteriores etapas kirchneristas, la Argentina aún sigue en litigio con la petrolera REPSOL por YPF, lo cuál le puede costar US$ 9.000 millones al Estado Argentino, por no mencionar el caso Ciccone Calcográfica qué terminó con el primer vicepresidente condenado de la historia argentina. Miles de dudas subyacen sobre esta cuestión… ¿Cuales serán las verdaderas intenciones del gobierno?, ¿Qué repercusiones tendrá esto en el sector más competitivo de la economía argentina?, ¿Será esto el inicio de un periodo de estatizaciones masivas?. Preguntas qué rodean al escándalo Vincentín y que alertan sobre los riesgos de un Estado expropiador.

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