Qué son los nitratos, en qué alimentos se encuentran y por qué un estudio los conecta con la demencia

Qué son los nitratos, en qué alimentos se encuentran y por qué un estudio los conecta con la demencia

El seguimiento de más de 54.000 adultos en Dinamarca durante hasta 27 años vinculó concentraciones desde 5 miligramos por litro con más casos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio publicado por la Universidad Edith Cowan (ECU), Australia, identificó que la procedencia de los nitratos en la dieta determina si aumentan o reducen el riesgo de demencia.

La investigación, que analizó a más de 54.000 adultos en Dinamarca durante un periodo de hasta 27 años, concluyó que las personas con mayor consumo de nitratos provenientes de verduras presentaron menos casos de la enfermedad. Mientras que quienes recibieron más nitratos y nitritos de carnes procesadas, carnes rojas y agua potable mostraron una incidencia superior de la enfermedad.

La profesora asociada de la ECU, Catherine Bondonno explicó que el efecto protector de los vegetales se debe a la presencia de vitaminas y antioxidantes capaces de favorecer la formación de óxido nítrico, un compuesto beneficioso para el cerebro.

La experta señaló en el informe que las carnes no aportan estos antioxidantes y sí compuestos como el hierro hemo, que puede incrementar la formación de sustancias perjudiciales para la salud cerebral.

El estudio sugiere que consumir el equivalente a una taza diaria de espinacas tiernas —aproximadamente 80 gramos— se vincula con menor riesgo de demencia, mientras que una dieta rica en carnes procesadas y roja puede incrementar las probabilidades de desarrollar enfermedades neurodegenerativas.

¿Qué es el nitrato?

En una cohorte danesa de más de 54.000 personas, la mayor ingesta procedente de hojas verdes se asoció con menos diagnósticos frente a fuentes animales y del agua; los autores reclaman más investigación (Imagen ilustrativa Infobae)

Se trata de un compuesto químico formado por átomos de nitrógeno y oxígeno, presente de manera natural en el suelo, el agua y ciertos alimentos. Se utiliza comúnmente como fertilizante en la agricultura y se encuentra en altas concentraciones en verduras de hoja verde, como la espinaca y la lechuga.

Además, el nitrato se añade con frecuencia a productos cárnicos procesados para su conservación y coloración. En el cuerpo humano, el nitrato puede transformarse en nitritos, y en determinadas condiciones, en compuestos llamados N-nitrosaminas, que fueron asociados a riesgos para la salud, especialmente cuando la exposición es prolongada o proviene de fuentes animales o del agua potable.

El agua potable y la aparición de la demencia

El informe pone el foco en un hallazgo inédito: la asociación entre el nitrato presente en el agua potable y el desarrollo de demencia. Los participantes expuestos a agua con concentraciones de nitrato tan bajas como 5 miligramos por litro, muy por debajo del límite legal vigente en la Unión Europea (50 mg/L), mostraron tasas superiores de la enfermedad.

“El agua no contiene antioxidantes que puedan bloquear la formación de N-nitrosaminas. Sin estos compuestos protectores, el nitrato presente en el agua potable puede formar N-nitrosaminas en el organismo”, subrayó Bondonno, en declaraciones recogidas por la Universidad Edith Cowan.

Una tira reactiva se utiliza para monitorear los niveles de nitrato en un vaso de agua potable, asegurando su calidad para el consumo humano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A pesar de esto, los autores remarcaron que el riesgo individual sigue siendo bajo y que el agua resulta una alternativa mucho más saludable que las bebidas azucaradas. Recomendaron a los organismos reguladores revisar los límites actuales y avanzar en investigaciones sobre los efectos de exposiciones bajas y prolongadas en la salud cerebral.

Un estudio observacional: asociaciones, no causas directas

El trabajo realizado por la institución académica y el Instituto Danés de Investigación del Cáncer se encuadra en el grupo de estudios observacionales. Según la publicación oficial, esto significa que puede detectar asociaciones entre la exposición a nitratos y la aparición de demencia, pero no establecer una relación causal directa.

Por ese motivo, los investigadores insisten en la necesidad de nuevas investigaciones para comprender los mecanismos biológicos y aislar la influencia de otros factores como la genética, el estilo de vida y la dieta general de los participantes.

Entre los datos destacados por la ECU, figura que el efecto del nitrato depende más de su origen que de la cantidad total ingerida. Los resultados subrayan la importancia de priorizar las verduras en la alimentación diaria y limitar el consumo de carnes procesadas y rojas.

La investigación abre nuevas preguntas sobre la seguridad de los niveles permitidos de nitrato en el agua y el papel de la dieta en la prevención de enfermedades neurodegenerativas. El equipo de investigadores australianos concluyó que una dieta variada, con preeminencia de vegetales, representa una estrategia sensata para reducir el riesgo de demencia, aunque aclara que se requieren más pruebas antes de modificar las recomendaciones oficiales.

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