Siembras tempranas, tardías y extra tardías en maíz, en el centro norte cordobés

maíz

En la tabla que se publica, con las aclaraciones de las abreviaturas al pie de la misma, se presentan de manera resumida los resultados de las dos últimas campañas maiceras en el centro norte de la provincia de Córdoba, más específicamente en el Campo Escuela de la Facultad de Ciencias Agropecuarias (UNC), ensayo que fuera conducido por el ingeniero agrónomo Ricardo Héctor Maich.

En ambas campañas la densidad de siembra sujeta a análisis fue de 60 mil plantas ha-1. Los ensayos fueron distribuidos según en diseño en parcelas divididas (fecha de siembra x densidad de siembra x dosis de nitrógeno a la siembra) con dos repeticiones. Cada parcela estuvo constituida por cuatro surcos de 5 m de longitud distanciados por 0.52 m.

A partir de los dos surcos centrales se tomó una muestra de 2 m2 a la que se le determinó el rendimiento en grano (kg ha-1) al 0 % de humedad. La dosis de fertilizante nitrogenado (urea) a la siembra fue de 100 kg N ha-1 (2020-21) y de 60 kg N ha-1 (2021-22). El cultivo de maíz se condujo en secano.

AUS: Agua útil a la siembra en porcentaje respecto a la CC (capacidad de campo) (0 cm-120 cm).
PPPC: Precipitaciones en mm durante el período crítico (±15 días floración).
T°C PC: Días con temperaturas ≥ 32°C en porcentaje durante período crítico (±15 días floración).
Granizo: Acontecimiento granizada durante período crítico (±15 días floración). 
Nitrógeno “Si”: Con fertilización nitrogenada a la siembra en la línea de siembra.
Nitrógeno “No”:  Sin fertilización nitrogenada a la siembra en la línea de siembra.

A los fines didácticos se resaltan en negrita los resultados de la campaña 2020-2021. La agrupación de las fechas de siembra según tempranas, tardías y extra tardías resulta del momento en el que se contó con la cama de siembra adecuada para implantar el cultivo, más que por la fecha en si misma.

Como se puede observar, en la primera de las dos campañas fue posible escalonar las fechas de siembra desde mediados de octubre a principios de febrero, por el contrario, en la siguiente campaña las fechas de siembra se vieron reducidas a cuatro, más los resultados logrados en un lote de producción sembrado el 10 de enero.

Balance de siembras

Analizando columna por columna en la tabla que se presenta, comenzando de izquierda a derecha, y focalizando la atención en el “balance” de cada siembra, solo las siembras tardías contaron (por lo general) con un porcentaje de agua útil almacenada en el suelo a la siembra superior al 50% y recibieron el mayor milimitraje de precipitaciones durante el periodo crítico.

Respecto al número de días con temperaturas iguales o superiores a los 32 grados durante el mismo periodo, el porcentaje fue tres veces menor al registrado en las siembras tempranas.

Al igual que lo observado en las siembras extras tardías, las siembras tardías no sufrieron daño por granizo.

El rendimiento en grano más alto se alcanzó con las siembras tardías, seguido por las siembras extras tardías. Finalmente, la respuesta a la fertilización nitrogenada resultó consistente, independientemente de la fecha de siembra.

Autor del trabajo: ingeniero agrónomo Ricardo Héctor Maich

Facultad de Ciencias Agropecuarias (UNC).

El ABC Rural



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