Campaña maicera 2022-23: “El productor apostará muy fuerte a la tecnología de punta” dijo el presidente de Bayer

Campaña maicera 2022-23
El crecimiento del cultivo de maíz en los últimos años, hizo que los inventarios del mercado de semillas estén cada vez más “finos”, consideró el presidente y líder de la división CropSciencie para Bayer Cono Sur, Juan Farinati.

Mientras se cosechan los últimos lotes de maíz en la región agrícola central, Juan Farinati, presidente y líder de la división CropSciencie para Bayer Cono Sur, se refirió a la temporada que culmina, y a las expectativas para la campaña maicera 2022-23, teniendo en cuenta el contexto político y el aumento de costos de producción, sobre todo en insumos como fertilizantes.

Sus dichos fueron recogidos en el marco de una recorrida por María Eugenia, la planta de procesamiento de semillas de maíz más grande del mundo, ubicada a pocos metros de la localidad de Rojas, en el norte bonaerense.

“Se está cerrando una campaña 2021-22 que, en términos generales, culminó siendo buena en la relación producción y precio, más allá que muchas zonas fueron afectadas productivamente por la sequía”, consideró Farinati, en diálogo con El ABC Rural.

Campaña maicera 2022-23
El año de producción de semillas no fue el mejor, ya que se produjo un poco menos de lo esperado, no solo por la limitante hídrica natural (más allá que los semilleros cuentan con equipos de riego), sino también por la ola de calor que se registró justo en el momento de la polinización.

Más demanda que disponibilidad de semillas

De cara a la próxima campaña maicera, el entrevistado, consideró que “el productor apostará muy fuerte a la tecnología de punta, demandando muchísima semilla”. Pero advirtió que este año la disponibilidad de simientes de alta tecnología será una limitante para el crecimiento del área de maíz, ya que hay más demanda que disponibilidad.

Campaña maicera 2022-23
“El productor apostará muy fuerte a la tecnología de punta, demandando muchísima semilla”, anticipó Juan Farinati en la planta María Eugenia, de Rojas.

“Primero por el crecimiento del cultivo de maíz en los últimos años, haciendo que los inventarios del mercado de semillas estén cada vez más “finos”, explicó Farinati. “Segundo -apuntó- porque el año de producción de semillas no fue el mejor, teniendo en cuenta que se produjo un poco menos de lo esperado, tanto por la limitante hídrica natural (más allá que los semilleros siempre cuentan con equipos de riego), como por la ola de calor que se registró justo en el momento de la polinización”.

El ABC Rural

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