Las tres preocupaciones de Larreta y Santilli en medio de la interna que vive Juntos por el Cambio


Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli
Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli

“Estamos en nuestro peor momento. La interna está desatada y nos complicamos solos”. Quien habla no es un funcionario del Gobierno, un integrante de La Cámpora o un dirigente de confianza de Cristina Kirchner, sino uno de los comensales que participó del último almuerzo del PRO en Puerto Madero y se fue con un panorama sombrío sobre el futuro de Juntos por el Cambio si no cesan las fricciones de cara a 2023.

Las principales figuras de la coalición opositora ya comenzaron a proyectar en privado un escenario de ruptura. No porque así lo deseen, sino porque, de seguir en este camino, muchos lo ven como algo inevitable. Como si fuera algo que no dependiera de ellos, todos coinciden en que la unidad debe ser su principal fortaleza para enfrentar al kirchnerismo pero, al mismo tiempo, sus acciones y declaraciones parecieran ir, semana a semana, en la dirección opuesta.

El diagnóstico de por qué se llegó a esta situación es compartido. La sensación de que la vuelta al poder está al alcance de la mano potencia las ambiciones y todos se lanzan a una carrera salvaje creyendo que quien quede de pie será el próximo presidente, gobernador o jefe de Gobierno. Un importante hombre del PRO que tiene trato directo con Horacio Rodríguez Larreta y se reunió dos veces a solas con Mauricio Macri en lo que va del año sostuvo ante Infobae que el derrotero debe ser totalmente opuesto: definir candidaturas y encolumnarse detrás de esos nombres dejando intereses personales y luchas de ego de lado.

Justamente el jefe de Gobierno porteño y su mano derecha política, Diego Santilli, son dos dirigentes con posibilidades reales de pelear por un cargo -presidente y gobernador bonaerense, respectivamente- que podrían ser víctimas de la feroz interna que vive Juntos por el Cambio que incluye, entre otras cosas, ataques directos e indirectos de Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Gerardo Morales y el factor Javier Milei, agigantado por la oposición y celebrado por el Frente de Todos.

Los líderes del PRO - Mauricio Macri - Puerto Madero - El Dorado - Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich
Mauricio Macri llegando al último almuerzo del PRO (Roberto Almeida)

Tanto a Santilli como a Larreta hoy los desvelan tres cosas: la decisión final de Macri sobre su futuro, que el kirchnerismo le haga la campaña a Milei para que le robe votos a JxC y los insistentes reclamos hacia el alcalde para que cambie su postura y muestre un discurso más concreto y decidido que explicite sus ganas de ser presidente.

Con respecto a Macri, el diputado y el jefe de Gobierno tienen sutiles diferencias sobre dónde terminará el ex mandatario. Santilli suele jactarse de entender los movimientos del presidente de la Fundación FIFA y confía en que en marzo o abril del año que viene tendrá una charla con los referentes de Juntos por el Cambio para decirles que él se considera el más competitivo del espacio -y que ganaría una interna-, pero que lo mejor es que los candidatos que vayan a una PASO sean otros. El ex vicejefe de Gobierno cree que las últimas declaraciones de Macri contra la UCR van en esa línea porque cuánta más división haya en la oposición, más se fortalece el ex jefe de Estado para que luego nadie le pueda discutir el lugar de decisor.

Larreta, por otro lado, aún tiene sus dudas. Si bien considera que la hipótesis del “Colo” es plausible, hasta que no suceda desconfiará del calabrés porque es el único que puede arrebatarle el sueño presidencial. Metódico y estratégico como se lo conoce, sus movimientos seguirán en línea para no romper lazos con el fundador del PRO. El más contundente es habilitar la candidatura de Jorge Macri en la ciudad de Buenos Aires para que compita en una PASO con Martín Lousteau.

Feria del Libro 2022 -Presentación libro "La batalla cultural", de Agustín Laje
Javier Milei se convirtió en una de las preocupaciones centrales en Juntos por el Cambio ((c)Luciano Gonzalez/)

El factor Javier Milei está en el podio de las preocupaciones de Juntos por el Cambio. Santilli mira con extrema inquietud cómo puede repercutir en la provincia de Buenos Aires y ya descarta, como anticipó Infobae, que Axel Kicillof desdoble la elección. El diputado nacional, que en 2021 se impuso en territorio bonaerense, piensa que fue un error de JxC haber levantado al economista liberal y ahora le parece lógico que el kirchnerismo intente darle vuelo electoral. Sus sospechas apuntan a Julio Alak, ministro de Justicia y armador en La Plata que tiene línea directa con Cristina Kirchner, la dirigente que define la estrategia en el distrito más importante de la Argentina cuando de elecciones se trata.

El planteo de Santilli a su equipo es simple: como la boleta de candidatos a gobernador va pegada a la de presidente, por arrastre Milei le robaría votos a Juntos por el Cambio y podría facilitar la reelección de Kicillof. En sus proyecciones, el Gobierno ya no tiene margen de corregir el rumbo, empieza a asimilar que la elección está perdida y buscará refugiarse en la provincia de Buenos Aires con el actual gobernador buscando un segundo mandato y Cristina Kirchner como postulante al Senado. El antecedente inmediato favorece al diputado del PRO: en los últimos comicios, entre Espert y Hotton le sacaron más de 10 puntos que podrían haber ido a la lista que integró el “Colo” con Manes.

El último punto, la consolidación de Larreta como candidato -al menos hacia afuera-, se empezó a ver esta semana y se acentuará. Uno de los reclamos de los dirigentes que acompañan su candidatura y del círculo rojo era que en sus discursos públicos comenzara a ser más concreto sobre algunas ideas. Eso quedó manifestado, creen en Uspallata, con las presentaciones del alcalde en AmCham y la cena de la Fundación Libertad. También en La Plata, cuando se mostró con el intendente Julio Garro, que dejó un mensaje direccionado a Macri y Bullrich: “Los que quieran participar, todos a las PASO”.

Horacio Rodriguez Larreta, Gerardo Morales, Eduardo Valdés y Rodolfo Suárez
Larreta junto a los tres gobernadores radicales: Gerardo Morales, Eduardo Valdés y Rodolfo Suárez

Pero lo más importante serán los gestos políticos. Santilli, que durante largos meses actuó de armador nacional de Hache, lo impulsa hacia una construcción de centro que, finalmente, pareciera que está dispuesto a protagonizar. Se trata de una estructura similar a la que pregona Emilio Monzó, articulador por excelencia de JxC y uno de los más entusiasmados con el grupo anti grieta que nació y ya prepara una nueva reunión. Quien podría sumarse a la estrategia nacional de Larreta es Jorge Macri, algo que sería una buena noticia para Santilli, ya que podrá concentrarse de lleno en recorrer la provincia de Buenos Aires.

Que Monzó forme parte de este equipo es, por no decir imposible, al menos una posibilidad muy remota. El ex titular de la Cámara de Diputados se concentró las últimas semanas en instalar el debate de la Boleta Única de Papel y ahora buscará avanzar con un nuevo encuentro como el que ocurrió en la casa de Juan Manuel Urtubey. Sin embargo, no son pocos los que creen que este proyecto anti grieta debe confluir, como algo natural, con el armado de Larreta y que el alcalde se siente en la cabecera de la mesa para contener a todos los actores que Mauricio Macri podría dejar afuera. ¿La foto del jefe de Gobierno con los tres gobernadores radicales es un primer paso? Algunos se entusiasman. Pero, como repiten todos cuando se les pregunta por 2023, para eso todavía falta.

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Fuente: InfoBae

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