“El hombre gato” se enfrenta a un jurado popular en un juicio: su abogado pide que haya miembros no binarios

Gilad Gil Pereg, posó dentro de su casa en el exacto lugar donde había enterrado a su madre y a su tía luego de asesinarlas (Telam)
Gilad Gil Pereg, posó dentro de su casa en el exacto lugar donde había enterrado a su madre y a su tía luego de asesinarlas (Telam)

¿Maullará? ¿Caminará en cuatro patas por la sala? ¿Reptará por una de las mesas? ¿Tratará de usar sus manos como si fueran pequeñas garras? ¿Pedirá que lo encierren en una jaula de un zoológico con sus 37 gatos? ¿O se mantendrá en silencio? Hasta ahora, el impredecible comportamiento de Gilad Gil Pereg, el israelí acusado de estrangular a su madre Pyrhia Saroussy, 63 años, y matar de tres tiros a Lily Pereg, de 5, en Mendoza, es un gran interrogante para quienes tendrán la misión de juzgarlo en un mes.

El hecho ocurrió el 25 de enero de 2019 en el predio de dos manzanas donde Pereg, de 39 años, vivía solo con sus gatos. Hasta vivía como ellos: no se bañaba, comía alimento para gatos, hacía sus necesidades en el suelo y se comportaba como ellos. Por eso lo llaman el “hombre gato”. Para la fiscal de instrucción, Claudia Ríos, Pereg es un gran simulador que planificó el doble femicidio.

El psiquiatra forense Mariano Narciso Castex, uno de los peritos que lo examinó a pedido de la defensa, dictaminó que padece licantropía; es decir: un ser humano que se siente animal. Al menos seis casos como este fueron analizados por la Universidad de Harvard (hombres que se creían monos, chanchos, lobos y perros) y Sigmund Freud se refirió en su libro Tótem y Tabú al niño que se creía gallo.

Pereg dijo que mantenía relaciones sexuales con su madre y con las gatas. “Quería crear una raza híbrida, pero no pude”, confesó. Llama a los humanos “criatura de dos patas” y decía que su paseo preferido era llevar a los gatos al cementerio situado enfrente para orinar las tumbas y caminar sobre ellas porque el hombre ha destruido la naturaleza.

Pereg vivía como un indigente, entre basura, escombros y deshechos, junto a 37 gatos y algunos perros (Télam)
Pereg vivía como un indigente, entre basura, escombros y deshechos, junto a 37 gatos y algunos perros (Télam)

La novedad es que en octubre (falta que se confirme la fecha), el llamado “hombre gato” será sometido a un juicio por jurados a cargo del Tribunal Colegiado Número 1 de Mendoza.

La primera imagen de Pereg fue grabada por dos guardiacárceles y es impactante. Se lo ve en su celda, caminando en cuatro patas, desnudo, maullando y manoteando el aire, como si fuera un gato que ataca.

Tiempo después les pidió a los jueces que lo juzguen como un gato, porque no se siente humano. Pereg, ingeniero electrónico, radicado en la Argentina desde 2007, nacido en Petaj Tikva, una aldea de agricultores que fue escenario de guerras, fue trasladado de una cárcel común al neuropsiquiátrico El Sauce, de Mendoza.

Si es culpable o no -es decir si es inimputable o comprendió la criminalidad de los actos- será una decisión que deberá tomar un jurado popular integrado por seis hombres y seis mujeres.

“El jurado es un órgano que tiene a representar la sociedad como órgano juzgador. En Mendoza, la ley 9.106 establece la conformación del jurado en base al género de sus integrantes ordenando que la mitad sean hombres y la otra mitad mujeres. Así el artículo 6 establece en su segundo párrafo que ‘la composición del Jurado Popular debe respetar una equivalencia de cincuenta por ciento (50%) del género femenino y otro cincuenta por ciento (50%) del género masculino. El género de los candidatos será determinado por su Documento Nacional de Identidad’. Asimismo ello implica que el criterio de composición es el género. El artículo 7 de la ley expresa que ‘la Junta Electoral de la Provincia deberá elaborar anualmente el listado principal de los ciudadanos que cumplan los requisitos previstos en el artículo 4 y que no tengan las incompatibilidades e inhabilidades previstas en el artículo 5, discriminados por circunscripción judicial y por sexo’”, dice una parte del escrito presentado por el abogado de Pereg, Maximiliano Legrand.

El doble femicida de las turistas israelíes actúa como un gato en la cárcel (Joaquin Pedroso/Infobae)

Otros puntos de la presentación:

* “El decreto presidencial 476/2021 establece la incorporación al padrón de la personas que no se identifican con uno u otro sexo con la nomenclatura X en donde debería decir género, es decir, según la nueva realidad jurídica las personas son F, M o X (no binarios). El artículo 2 del referido decreto establece la nomenclatura para consignar una realidad que el estado no reconocía y aún no reconoce plenamente, es decir que hay un significativo número de personas que no se identifican con ser hombres o mujeres en cuanto a lo que el género se refiere. La conformación en base al cincuenta actual del jurado tenía como fundamento la igualdad de los géneros, la representación de todos los segmentos de la sociedad en cuanto al género y por consiguiente una adecuada representatividad de la sociedad en el jurado. Esta representatividad es un requisito de imparcialidad del jurado”.

*Hoy en día no todas las personas en relación a su género están representadas por un jurado. Es necesario que el mismo se le dé igual representación a los no binarios so pena de estar excluyendo a un porcentaje importante de la sociedad en las decisiones de gobierno. Pero esta exclusión no es el único asunto en cuestión. También, mediante esta exclusión se está negando a los justiciables de una decisión tomada por sus pares, se está sesgando conformación del jurado en orden a obtener decisiones por una determinada categoría de personas privando a otra categoría, a la sazón, los no binarios. Es por ello que entendemos que corresponde conformar el jurado de manera completa, en donde se ha preterido a un segmento de la sociedad, es decir, a aquellos que no se consideran representados por un género en la sociedad. Es decir, a aquellos no binarios”.

* “En primer lugar aquellos no binarios que hasta el momento no han sido reconocidos por el Estado, al menos administrativamente se verían privado de conformar el jurado. Tampoco estarían incluidos en el venire, es decir los candidatos a jurado. Entendemos que dicha exclusión de la conformación del jurado y del venire implica una doble discriminación que anula los derechos de los individuos no incluidos en los géneros femenino o masculino de participar en las decisiones de justicia y en segundo lado se priva al imputado de ser juzgado por personas que representan un segmento importante de la sociedad que incipientemente han sido reconocidos recientemente por la administración”.

*En Mendoza contamos en la actualidad con 25 personas al menos que han solicitado el cambio en su DNI. Por supuesto la realidad dicta que la cifra oculta de personas no binarias es superior a la formal y que la evidente desproporción se debe a la mora del Estado en reconocer dicha identidad de género. Es por ello que entendemos que hoy en día no solo corresponde que el imputado sea juzgado por un jurado compuesto por 4 personas de cada identidad de género reconocidas sino que además existen la herramientas o medios para conformar el mismo de dicha manera. El asunto de importancia acá es que se debe respetar la representatividad del jurado, pero esto no implica tomar a la ligera este pedido llevando al absurdo de que solicitaremos la incorporación de todo tipo de personas. Sino que es claro que si el género es el determinante para conformar un jurado, entonces se esta dejando de lado a las personas que no tienen uno asignado”.

* “Se puede decir que quizá alguna persona que sea no binaria pueda fortuitamente componer el jurado o el venire. Bien, nuevamente el planteo gira en que debe reconocerse su existencia en la sociedad, respetarse la misma e incluirse en la conformación del jurado y, al menos, en el venire. Un jurado va a ser efectivamente representativo si se compone con personas sin genero además de las personas con el tradicional género femenino y masculino”.

Este pedido no es un capricho. En los Estados Unidos, por ejemplo, este tipo de pedidos se ha usado para pedir la incorporación en los jurados de las personas negras, que eran discriminadas. Acá es mas claro que deben incluirse porque la ley hace expresa referencia al género. Igualdad de géneros dice la ley y un jurado como el que plantean ahora sería discriminatorio. ¿Los no binarios no pertenecen a la sociedad?”, le dijo Legrand a Infobae.

"Me explota la cabeza. Estoy muy mal, estoy en situación catastrófica. No soy criatura de dos patas, soy gato", le dijo Pereg a sus abogados
«Me explota la cabeza. Estoy muy mal, estoy en situación catastrófica. No soy criatura de dos patas, soy gato», le dijo Pereg a sus abogados

En las audiencias que tuvo hasta ahora, Pereg maúlla, camina como gato o defeca en la sala. A Castex le dijo que haber estado en el Ejército de Israel le “estalló” la cabeza.

“Comprendí que las criaturas de dos patas hacen daño. Mi metamorfosis fue a partir de la aparición de un ser de un metro, de unos dos mil años, con forma de gato, cabello largo blanco, que se presentó como Señor Badjus. Muy viejito. No fue una alucinación. ¡Fue real! Fue un milagro bueno de la naturaleza que me salvó de morir en esa cama. Desde entonces comencé a actuar como un felino hasta delante de mi madre, en mi casa de Israel: defecaba en la habitación, comía alimentos para gato, maullaba”. En la pericia también habló de lo que considera su peor pesadilla: “Los ghoulies, monstruos pequeños que se comunican por las cañerías cloacales de todo el mundo y emergen en los inodoros para matar. Asesinan gatos. Me quieren matar a mí”. Esos seres aparecen en una saga de cuatro películas. Pereg crece que la vio cuando era niño. Pero está convencido de que los ghoulies existen.

Las mujeres que asesinó lo habían ido a visitar el 11 de enero de 2019, pocas ahora antes del doble femicidio. Su madre, desde Israel y su tía desde Australia, donde era una respetada profesora de biología celular y molecular de la Universidad de New England. No está claro el motivo del viaje, pero los investigadores creen que sus familiares estaban al tanto del modo de vida de Gilad y pretendían internarlo o que regresara a su país.

Durante las dos semanas de búsqueda de las mujeres, Pereg hizo la denuncia ante la policía por las desapariciones y hasta les pidió a los camarógrafos y a los periodistas que lo acompañaran a la villa situada a la vuelta de su casa. “Ahí viven los ladrones que las secuestraron”, dijo mientras señalaba una casa.

Los cuerpos aparecieron enterrados en la casa de Pereg. Aún se declara inocente y dice que su madre está viva. Y que escucha su voz en su mente.

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Fuente: InfoBae

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