Tokio 2020 fue la cita más inclusiva de todos los tiempos con casi 200 atletas LGBT: las 4 historias que marcaron los Juegos Olímpicos

atletas comunidad LGBT JJOO
Las historias de Tom Daley, Quinn, Laurel Hubbard y Raven Saunders se destacaron en Tokio 2020

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 pasarán a la historia por ser, hasta el momento, la cita con mayor apertura hacia la inclusión y la visibilización de las personas que integran la comunidad LGBT. De a poco, y aún con muchas deudas por saldar, el mundo del deporte deja de ser un terreno hostil y plagado de tabúes, para convertirse en un escenario desde el cual el activismo y la lucha por la ampliación de derechos logran una mayor difusión.

Durante los 17 días de competencia, hubo cuatro personas que lograron acaparar los flashes por su desempeño deportivo en sus respectivas disciplinas, pero también por sus discursos respecto de la importancia del respeto por la diversidad y de denuncia de los “estigmas” que aún persisten en algunos ámbitos de la sociedad. Tom Daley, Quinn, Laurel Hubbard y Raven Saunders fueron quienes se animaron a alzar la voz para dejar un mensaje de aliento a las generaciones futuras.

Ellos fueron los mayores exponentes de un grupo de casi 200 deportistas abiertamente LGBT (sigla que comprende a lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersex, queer y personas no binarias, entre otras identidades y orientaciones diversas) que compitieron en Tokio 2020. Ese número fue dado a conocer por el medio especializado OutSports, que destacó que la cifra triplica la cantidad que se había registrado en la edición previa de Río de Janeiro 2016. Al menos 30 países presentaron a algún atleta que “ha salido del clóset” públicamente y 34 disciplinas han tenido esta representación.

Ha habido, incluso, deportistas que ya habían participado de Juegos Olímpicos previos, pero que en ese momento aún estaban “dentro del clóset”. Tal es el caso del nadador canadiense Markus Thormeyer, quien estuvo en Río 2016 pero que recién habló públicamente de su orientación sexual en un artículo publicado en 2020.

Estados Unidos fue el país que más atletas LGBT tuvo en su delegación (cerca de 30), seguido por Brasil (18), Canadá (17), Países Bajos (17), Gran Bretaña (16), Australia (13) y Nueva Zelanda (10). Por Argentina se hizo presente Cecilia Carranza -compitió junto a Santiago Lange en la categoría Nacra 17 mixta de Vela-, quien es una mujer abiertamente lesbiana. De hecho, su cuenta de Instagram fue gestionada por su novia, la actriz Micaela Pierani Méndez, durante los Juegos Olímpicos. La deportista, medallista de oro en Río de Janeiro 2016, fue además abanderada de la delegación albiceleste junto a su compañero de equipo en la ceremonia inaugural.

Cecilia Carranza, durante una competencia de vela en Tokio 2020. La argentina, medallista de oro en Río de Janeiro 2016, fue abanderada de la delegación albiceleste junto a su compañero Santiago Lange (REUTERS/Carlos Barria)
Cecilia Carranza, durante una competencia de vela en Tokio 2020. La argentina, medallista de oro en Río de Janeiro 2016, fue abanderada de la delegación albiceleste junto a su compañero Santiago Lange (REUTERS/Carlos Barria) (CARLOS BARRIA/)

El dato saliente es que por cada ocho mujeres que se han manifestado abiertamente como parte de la comunidad LGBT hubo tan solo un varón. Un reflejo de cómo hablar de las identidades de género u orientaciones sexuales diversas aún continúa siendo un tabú incluso más grande en el ámbito masculino.

A toda esta información hay que sumarle el hecho de que Tokio 2020 fue el Juego Olímpico que hasta el momento más se ha acercado a la paridad de género, con un 49% de deportistas mujeres.

Laurel Hubbard (primera mujer transgénero en competir en un JJOO) y Quinn (primera personas trans no binaria en ganar una medalla olímpica) hicieron historia. Tom Daley y Raven Saunders fueron figuras salientes por sus discursos inspiradores y su férreo activismo. Así nos dejaron las cuatro historias más destacadas de la diversidad en Tokio 2020.

Tom Daley

Tom Daley ganó dos medallas (una de oro y otra de bronce) en Tokio 2020 (REUTERS/Stefan Wermuth)
Tom Daley ganó dos medallas (una de oro y otra de bronce) en Tokio 2020 (REUTERS/Stefan Wermuth) (STEFAN WERMUTH/)

“Estoy orgulloso de ser gay y campeón olímpico”, dijo el clavadista inglés tras conseguir el oro junto a Matty Lee en la plataforma desde 10 metros sincronizado en Tokio 2020. Esa fue la primera de las dos preseas con las que se alzó en la cita asiática este joven de 27 años que ya tiene cuatro Juegos Olímpicos sobre sus espaldas.

A fines de 2013, cuando tenía 19 años y ya había participado de Beijing 2008 y Londres 2012, Daley hizo público que era gay a través de un video que compartió en Youtube. Desde ese momento se ha convertido en un gran activista de las distintas causas vinculadas a las comunidad LGBT y en 2017 se casó con su pareja, el guionista estadounidense Dustin Lance Black. Un año más tarde fueron padres del pequeño Robbie, que lleva el nombre del padre de Tom, que falleció por un cáncer en 2011.

De hecho, una de las imágenes del clavadista que más llamó la atención fue cuando se puso a tejer un sweater con los colores de la bandera británica en las gradas del Centro Acuático de Tokio en medio de una competencia. Esa labor tenía una historia conmovedora detrás: “Hecho con amor por Tom Daley” es la página en la que comparte sus trabajos con sus más de 570 mil seguidores. Este emprendimiento tiene un fin solidario que es reunir dinero para ayudar a entidades benéficas en la investigación de una cura y tratamientos para los tumores cerebrales, la enfermedad que se llevó a su padre.

“Aún hay mucho por hacer. Hay diez países compitiendo en estos Juegos Olímpicos en los que ser LGBT es castigado con la muerte. Me siento muy afortunado de representar a Gran Bretaña y de pararme en la plataforma de clavados como yo mismo, teniendo un esposo y un hijo, y sin pensar en las posibles consecuencias”, dijo el atleta luego de enterarse que en la TV rusa lo habían presentado como “un homosexual británico”.

Y finalizó: “Pero sé que soy un afortunado y que hay muchas personas alrededor del mundo que crecen en situaciones mucho menos favorables. Espero que ver atletas LGBT en diferentes disciplinas los ayude a sentirse menos solos, que puedan sentirse valiosos y que puede lograr cosas”.

Quinn

Quinn hizo historia con la selección de Canadá (REUTERS/Lisi Niesner)
Quinn hizo historia con la selección de Canadá (REUTERS/Lisi Niesner) (LISI NIESNER/)

Como integrante de la selección de fútbol de Canadá que compite en la rama femenina, se quedó con el oro luego de vencer a Suecia en una final que extendió su definición hasta la tanda de penales. Así, a los 25 años, se convirtió en la primera persona transgénero no binaria en ganar una medalla olímpica.

He recibido muchos mensajes de personas jóvenes que me dicen que nunca antes habían visto a una persona trans en una disciplina deportiva. El deporte es la parte más emocionante de mi vida y la que me da mayor alegría. Si puedo inspirar a los jóvenes a practicar la disciplina que aman, ese es mi legado”, dijo con emoción una vez logrado el objetivo. Es que la meta no es solo llegar a lo más alto en lo deportivo, sino también dejar un potente mensaje a la sociedad como ya lo hizo en septiembre del año pasado, cuando con una publicación en su cuenta de Instagram hizo pública su identidad de género y también contó que a partir de ese momento utilizaría los pronombres neutros They/Them.

Quinn nació en Toronto, Canadá, en 1995. En su infancia participó en equipos de hockey, baloncesto y hasta ski, pero su hermana gemela fue quien le inculcó el amor por el fútbol. Tras lucirse en el equipo de fútbol de la Universidad de Duke en Carolina del Norte, comenzó a jugar en Washington Spirit de la poderosa liga de Estados Unidos. Durante su carrera tuvo pasos por el París FC de Francia y el Vittsjö GIK de Suecia, y actualmente milita en el OL Reign de la NWSL. Esta no es la primera vez que se subió a un podio olímpico: antes de presentarse públicamente como una persona trans no binaria, participó del combinado canadiense que se alzó con la medalla de bronce en Río de Janeiro 2016. También fue parte de su equipo nacional en el Mundial de Francia 2019.

Laurel Hubbard

Hubbard debutó en un Juego Olímpico a los 43 años (EFE/ Miguel Gutiérrez)
Hubbard debutó en un Juego Olímpico a los 43 años (EFE/ Miguel Gutiérrez) (Miguel Gutiérrez/)

A los 43 años, la levantadora de pesas de Nueva Zelanda se convirtió en la primera atleta trans en participar de un Juego Olímpico. “No estoy segura de querer ser un ejemplo, solo con ser yo misma espero dar un mensaje de aliento a otros”, dijo al finalizar su participación en Tokio. Allí compitió en la categoría de +87 kg, aunque quedó eliminada de manera prematura luego de haber fallado sus tres intentos de levantar entre 120 y 125 kg.

La atleta compitió en categorías masculinas antes de hacer su transición pasados los 30 años. Se volvió elegible para la categoría femenina después de cumplir con los criterios del Comité Olímpico Internacional (COI) para las atletas transgénero, que implica mantener sus niveles de testosterona por debajo de los 10nmol/L durante todo el año previo a la competencia.

Laurel, que es hija del ex alcalde de Auckland Dick Hubbard, había ganado una medalla de plata en el Campeonato Mundial de Halterofilia de 2017, que se celebró en Anaheim, California, en la categoría de +90 kg. Tras su participación en Tokio, donde compitió ante colegas a las que le llevaba 20 años o más, dejó entrever que se retirará de la actividad profesional.

Respecto de su caso y de la inclusión de deportistas trans en el deporte mundial, sostuvo: “Es una discusión que debe darse. Tenemos reglas en la actualidad, pero no tengo dudas de que estas van a cambiar y van a evolucionar en tanto sepamos más sobre los atletas trans y lo que implica su participación en los deportes”.

Raven Saunders:

Raven Saunders y el gesto en el podio que casi le vale una sanción (REUTERS/Hannah Mckay)
Raven Saunders y el gesto en el podio que casi le vale una sanción (REUTERS/Hannah Mckay) (HANNAH MCKAY/)

La atleta irrumpió en la escena de Tokio 2020 por sus extravagantes looks con gafas de corte futurista y tapabocas con diseños curiosos. Sin embargo, fue su gran desempeño deportivo y su constante activismo lo que terminó por convertirla en una de las personalidades más salientes de la cita olímpica que acaba de finalizar.

A sus 25 años, esta joven apodada Hulk se quedó con la medalla de plata en lanzamiento de bala. Al subir al podio, hizo el gesto de una cruz con sus brazos por encima de su cabeza. Fue un símbolo de apoyo a los oprimidos del mundo. “Para mí, haber ganado esta medalla, y que eso sirva de inspiración al colectivo LGBT, a las personas con enfermedades mentales y a las minorías negras, es algo que significa todo. Mi mensaje es seguir luchando, presionando y encontrando valor en lo que eres, en todo lo que haces”, explicó.

Saunders es abiertamente lesbiana y lucha de manera constante por la reivindicación de distintas causas relacionadas a la comunidad LGBT. También ha hablado en público de los padecimientos mentales que tiempo atrás la llevaron a tener ideas suicidas. El tratamiento y el acompañamiento profesional la ayudaron a salir adelante y le permitieron convertirse en una vocera que trabaja para sacar el estigma que aún pesa en la sociedad sobre esas cuestiones.

El mencionado gesto en el podio de Tokio 2020 le valió que el COI analizara una posible sanción debido a que las manifestaciones ideológicas aún están prohibidas en la premiación. Sin embargo, una tragedia puso en suspenso esta investigación: la madre de Saunders murió un día después de su gran logro en la cita asiática. “Mi corazón y mi alma lloran, pero sé que ella está en un lugar mejor”, escribió la atleta en sus redes sociales.

“Siento que el deporte me ha permitido mostrarle al resto del mundo quién soy realmente”, dijo tiempo atrás. Y de seguro su historia será una inspiración para las generaciones futuras.

SEGUIR LEYENDO:

Quién es Quinn, la primera persona transgénero no binaria en ganar una medalla olímpica

Laurel Hubbard debutó en levantamiento de pesas y se convirtió en la primera atleta transgénero en competir en unos Juegos Olímpicos

“Estoy orgulloso de ser gay y campeón olímpico”: el contundente mensaje de un medallista de oro en Tokio 2020

También te puede interesar...

Leave a Comment