Barbecho químico, la importancia de regular el botalón para llegar a fondo

Barbecho químico
Recomiendan que el botalón de trabajo no tenga una altura que supere los 60 centímetros en barbechos. Sin embargo con la adopción de tarjetas hidroneumáticas, esa altura puede ser algo mayor.

Durante el periodo en que se realiza el barbecho químico (otoño-invierno-primavera), pueden surgir diversas situaciones en virtud de la existencia y el porte de las malezas presentes en la región pampeana.

Según el ingeniero agrónomo Rubén Massaro, especialista en calibración de pulverizadoras, “puede ocurrir que haya ausencia total de vegetación y sólo se cuente con el rastrojo de cultivos anteriores”. En ocasiones hay vegetación de porte rastrero, incluso
con plantas desarrolladas. También, se pueden detectar malezas rastreras o con rosetas al comienzo de su crecimiento, que luego adquieren porte semierecto o erecto.

En estos casos, la regulación de altura del botalón comienza a ser una variable sustancial, pensando en el éxito que pueda tener la aplicación. “La penetración del producto en las plantas y su movilidad en los tejidos, son factores decisivos para definir la técnica de pulverización y su calidad“, admite el técnico de INTA.

El concepto de calidad involucra la cobertura por alcanzar (gotas/cm2), el tamaño de las gotas y la uniformidad de la pulverización en el ancho de trabajo.

En barbechos, botalón más bajo

En el trabajo de los equipos pulverizadores terrestres, existe una regulación que muchas veces no es tenida en cuenta por los operarios. Se trata de la altura de trabajo del botalón o barra de pulverización.

“Hemos notado que los equipos tienen una botalón cada vez más ancho para que el trabajo rinda cada vez más”, sostiene el especialista. No obstante, asegura que esta condición en muchas condiciones genera desestabilizad en las máquinas.

“Notamos que se trabaja muy lejos del blanco de pulverización y eso es un problema”, insistió Massaro. Según el investigador es un tema a resolver cuando se trabaja en condición de barbecho químico.

Barbecho químico
“Para evitar riesgos de contaminación y utilizar con mayor eficiencia los herbicidas es necesario mejorar la tecnología de la mayoría de las pulverizadoras”, sostuvo Rubén Massaro, investigador del INTA Oliveros.

“Aquí no tenemos follaje y los productos van directamente al rastrojo o al suelo. Con lo cual es preciso saber que si el botalón está muy alto se produce una pérdida concreta de gotas y la pulverización va ser ineficiente”, cuestionó el entrevistado.

Utilización de pastillas

Para el profesional, si las pastillas que se utilizan en barbechos son de tipo hidráulicas, y se adoptan con un botalón a mucha altura, por problemas de estabilidad y ancho de barra, “es necesario cambiar el tipo de pastillas”.

“Tenemos la oportunidad de comenzar a usar pastillas hidroneumáticas (tipo Venturi) que dispersan las gotas a una gran velocidad y a un tamaño mayor. Esto nos da la posibilidad de adoptar el botalón más arriba”, explicó.

Según Massaro lo ideal es entre 50 y 60 centímetros de altura sobre el rastrojo o las malezas. No obstante, con el aporte de las pastillas tipo Venturi, esa distancia podría ser algo mayor.

El ABC Rural



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