Nicolás Massot: “Estamos en condiciones de volver a ganar la elección en la provincia de Buenos Aires como en el 2015″

Luego de largos meses construyendo el perfil bajo y dedicado a su trabajo de consultoría en el sector privado, Nicolás Massot eligió volver al ruedo político y lo hará con un rumbo decidido. Tras siete años viviendo en Córdoba, el ex presidente del bloque del PRO en la Cámara de Diputados se instaló en la provincia de Buenos Aires y comenzó a tejer en el distrito electoral más importante de la Argentina y el más adverso para Juntos por el Cambio.

Sin María Eugenia Vidal en el horizonte cercano, el principal espacio opositor está lejos de definir sus candidatos para competir en el bastión del kirchnerismo y ahí es donde Massot, que impulsa la postulación de Emilio Monzó, entiende que hay que construir de cara a las legislativas de este año pero, más importante aún, para competir por la gobernación en 2023.

“Nosotros no tenemos que entrar a Cambiemos. Emilio fue prácticamente el ideario en 2014 y 2015″, argumenta para contestarle a los intendentes que no los quieren dejar competir dentro del espacio. A pesar de ser un fuerte defensor de las PASO, Massot se muestra en contra de postergarlas como propuso el Gobierno: “No tenemos ningún dato objetivo para suponer que en septiembre los casos van a ser menores que agosto”, explica.

El actual director del Banco Ciudad ya instaló su búnker de campaña en Pacheco y desde allí trabaja para competir por la intendencia de Tigre en 2023: “Tenemos que volver a representar y a generar expectativas de que podemos tener éxito en el rumbo que planteamos en el 2015″, sostiene.

-¿Qué rol va a tener este año en el armado de Juntos por el Cambio?

-En principio, como toda construcción grande, es un trabajo de muchísima gente y en equipo. No voy a escaparle al rol más importante en el que todos queremos participar que es aprender de las lecciones de lo que nos tocó para volver a ser una alternativa en la Nación, en la provincia de Buenos Aires y en las demás provincias. En lo personal quiero colaborar directamente para que en Tigre, en donde vivo hace unos años, nos construyamos en una alternativa de gobierno local real. Creo que es en los municipios a lo largo y a lo ancho del país, pero específicamente en los municipios del Gran Buenos Aires, en donde tenemos que empezar a saldar esa deuda histórica con los vecinos. No rendirnos a esta idea de que al Conurbano lo gobierna el peronismo sino que en cada uno de los municipios darle una alternativa moderna, con gente joven y preparada que le de alternancia que es lo que enriquece al sistema político.

(Foto: Franco Fafasuli)
Nicolás Massot en su búnker de Pacheco: buscará la intendencia de Tigre en 2023 (Franco Fafasuli/)

-Es decir que en lo personal está pensando en 2023.

-En lo personal estoy pensando en Tigre. Después de tantos años en el Congreso y metido en la política nacional estoy con una vocación de gestionar lo concreto, lo inmediato, y lo abarcable que es lo municipal. Poder realmente, por algunos años de mi vida, medir el efecto de lo que uno hace, que a veces en la política nacional, que es más abstracta, se complica.

-¿Qué trabajo están realizando con Emilio Monzó para las elecciones de este año?

-Con Emilio, más allá de la profunda amistad, tenemos una coincidencia casi total respecto de la mirada del país y de la provincia de Buenos Aires y para mí es un placer acompañarlo. Respecto a este año, Emilio tiene aspiraciones de encabezar la oferta de Cambiemos para diputados nacionales y yo creo que sería el mejor gobernador que puede tener la Provincia.

-¿Por qué hay resistencia de ciertos espacios para que el sector que representan forme parte de Juntos por el Cambio?

-No existe eso. Nosotros no tenemos que entrar. Emilio fue prácticamente el ideario y constructor de Juntos por el Cambio en 2014 y 2015. No tenemos que entrar a lo que construimos de entrada. Yo lo asocio con algunos intereses mezquinos de algunos participantes.

-Intendentes…

-De quien sea que lo crea. Quien sostenga que después de nuestra experiencia en el gobierno y de la derrota de 2019 se puede atribuir con el dedo la potestad de decir quién está y quién no, está dejando entrever que no aprendimos nada. Nosotros tenemos que recuperar Cambiemos. No tenemos que entrar. Tenemos que recuperar el Cambiemos con el espíritu que nació. Un espíritu muy amplio, de mucha diversidad, muy pragmático con un objetivo muy claro en el 2015 que era frenar un proceso de acumulación de poder totalitario que llevaba 12 años en aquel entonces. Ese espíritu que fue exitoso y que la gente lo siguió porque se sintió representada es el que tenemos que conservar, que se perdió en algún momento de nuestra gestión y algunos insisten en combatirlo y que nosotros insistimos en tratar de recuperar. En ese marco, creemos que Cambiemos tiene liderazgos muy diversos, muy competitivos, que representan distintos sectores de la sociedad pero también representan un conjunto de políticas públicas que consideramos comunes a todos nosotros, por eso estamos en el espacio. Porque más allá de diferencias de forma tenemos una coincidencia importante respecto del rumbo que el país y la provincia vayan. Me parece que las PASO son la mejor forma de dirimir estos egoísmos.

-Esto quiere decir que para su sector las PASO son absolutamente necesarias.

-Lo que nosotros no estamos a favor es de legitimar un argumento de que porque tenemos una mayor cantidad de casos es suficiente para postergar un mes las PASO. Primero porque nos parece sensible que estemos tocando las reglas de juego en un país que no esté exento de fantasmas respecto de la calidad institucional y segundo porque nos parece un argumento endeble y una propuesta débil la del Gobierno. El argumento es endeble porque no tenemos ningún dato objetivo para suponer que en septiembre los casos van a ser menores que agosto. Capaz lo hay y el Gobierno no lo ha expuesto y entonces la crítica es la falta de transparencia e información. No queremos caer en la trampa de que legitimemos ese argumento ahora y entonces en dos meses cuando los casos sean todavía mayores la propuesta sea directamente suspender las PASO. No queremos ni siquiera empezar a recorrer ese camino. Y por otro lado es débil la propuesta porque si de verdad nos preocupara lo epidemiológico entonces tendríamos que avanzar a un sistema más audaz y no de de una manera de emergencia si no para siempre como es la boleta única que te descomprime los cuartos oscuros, los centros de votación de la infinidad de fiscales que el sistema actual y la boleta sábana exige. Eso sería más saludable respecto de la prevención del coronavirus que alterar las reglas del juego como se está proponiendo. Entonces, me da la impresión de que lo que el Gobierno busca es una especulación electoral mucho más que una preocupación genuina por la pandemia.

-Teniendo esto en cuenta, ¿estarían dispuestos a aceptar una lista de unidad en la provincia de Buenos Aires?

-Siempre, por supuesto. Yo lo que dije es que Emilio tiene intenciones de encabezar la oferta por historia, por experiencia, por sus 50 años de bonaerense habiendo sido concejal, intendente, diputado provincial, ministro de la provincia, diputado nacional y presidente de la Cámara de Diputados. Creo que Emilio reúne una experiencia y un conocimiento geográfico de la provincia de Buenos Aires que reúnen muy pocos y tiene una personalidad que ya es de público conocimiento y un compromiso con el diálogo, la moderación política y el tendido de puentes, que creo que no solamente la Provincia si no el país necesita ahora. Ese es nuestro planteo. Creemos que Emilio tiene lo atributos para encabezar la oferta electoral de Cambiemos en la PBA y si es con una lista única, mucho mejor.

-¿María Eugenia Vidal podría romper un poco esos planes?

-No sabemos porque ella no ha expresado su voluntad y si lo hiciera y lo hiciera por la PBA y no por la Capital será cuestión de conversarlo. Ella ha expresado de diferentes maneras, privadas y públicas, que no quiere volver a ser gobernadora de la provincia de Buenos Aires, que en todo caso quiere trabajar por el país. De manera que tal vez ella no quiera ser candidata a diputada en PBA. Emilio quiere ser candidato a diputado pero sobre todo quiere ser gobernador de la Provincia. Habrá que esperar una definición de ella y de todos los que expresen esa vocación y lo sano es que compartimos un espacio porque compartimos un rumbo pero tenemos diferentes estilos de liderazgo. En ese caso sería muy sano que las PASO se realicen.

María Eugenia Vidal y Diego Santilli, los nombres que podrían ordenar las listas de Juntos por el Cambio en la provincia de Buenos Aires (Nicolás Stulberg)
María Eugenia Vidal y Diego Santilli, los nombres que podrían ordenar las listas de Juntos por el Cambio en la provincia de Buenos Aires (Nicolás Stulberg)

-¿Diego Santilli podría ocupar el lugar ordenador de Vidal si salta a la Provincia?

-Pero sí. Te digo lo mismo, por ahora son especulaciones. El único que ha expresado una voluntad firme de ser candidato es Emilio, los demás todavía no lo han dicho pero lo podrían decir todos e insisto me parece que la mejor herramienta y la que tenemos que dar por sentado es la de las Primarias. Después si la propia dinámica de las Primarias lleva a una unificación de la lista será consecuencia de eso pero me parece que el estado natural de cosas…. y yo soy un convencido de que Cambiemos desde ahora y por mucho tiempo incluyendo la definición presidencial de 2023 va a dirimir sus candidaturas con primarias en todas las provincias.

-¿Qué sería una buena elección para Juntos por el Cambio en la provincia de Buenos Aires?

-Ganar.

-¿O perder por poco?

-No, ganar. Creo que el gobierno nacional y el provincial han cometido errores que han penetrado en la expectativa que habían generado en 2019. Me parece que la gestión de las vacunas pero sobre todo agravada por la frivolidad de la gestión discrecional de los vacunatorios VIP es un tema que ha penetrado muy muy hondo transversalmente en la sociedad, inclusive en el electorado del peronismo y el kirchnerismo. Creo que la mala gestión en la toma de decisiones en la clausura de las escuelas también es un error muy profundo en su esquema social. Por otro lado, nosotros estamos a la altura y muchos de nosotros hemos hecho la autocrítica necesaria y hemos dado muestras de ello como para volver a transformarnos en alternativa, así que creo que estamos en condiciones de volver a ganar la elección como en el 2015.

-Considerando que Vidal perdió por amplio margen en 2019, ¿si achicás ese número, aún perdiendo, tampoco es una buena elección?

-No lo veo así. Creo que el foco nuestro tiene que estar puesto no solamente en ganar las elecciones para volver a ser gobierno sino sobre todo, y mucho más importante aún, el foco tiene que estar puesto en cómo somos un mejor gobierno. Para ser un mejor gobierno en la Argentina tan golpeada y más golpeada a la salida de la pandemia lo que vamos a necesitar es acordar con la oposición que nos toque tener enfrente una serie de políticas de Estado que atraigan la inversión necesaria para generar de piso 500 mil puestos de trabajo formales en la Argentina. A la Argentina hay que pensarla así. A mí me causa un profundo dolor cuando veo que el peronismo que nació de las prerrogativas de las clases obreras e industriales para que sus hijos puedan tener un ascenso social y transformarse escolarizadamente y universitariamente en profesionales, es decir, fue una herramienta de muchísima legitimación para salir de la pobreza, esa misma herramienta, que es el peronismo, se ha transformado en una herramienta para gestionar la pobreza. Y eso a mí me produce un enorme dolor y creo que de eso lo que nosotros tenemos que tener es el pragmatismo de tomar lo bueno de todos los espacios. La Argentina tiene que volver a empaparse de esa prerrogativa, de movilidad social ascendente, de progreso con trabajo, con esfuerzo y con mérito y eso requiere de empleo formal. Es decir que mucho mejor que ganar las elecciones o mucho más importante que poner las energías en cómo ganamos las elecciones tiene que ser poner la energía en cómo logramos esos acuerdos para gobernar con éxito.

Emilio Monzó-Nicolás Massot
Nicolás Massot y Emilio Monzó cuando integraban la Cámara de Diputados

-Pensando en este esquema, ¿Horacio Rodríguez Larreta es el mejor candidato para 2023?

-Horacio sin dudas creo que comparte esta visión. Creo que la comparte Horacio, creo que el que mejor la expresa es Emilio. La comparte Rogelio (Frigerio), entiendo que María Eugenia (Vidal) también. Creo que inclusive la comparte Patricia (Bullrich) por más que su forma de construcción política sea distinta y la comparten muchos referentes del radicalismo como Martín Lousteau, Mario Negri y Alfredo Cornejo. Cuando hablo de la riqueza de liderazgos en Cambiemos hablo de todo eso. Creo que esta es una lección aprendida por la mayoría de nosotros y que afortunadamente tenemos un número muy importante de referentes. Sin duda Horacio lo acompaña muy bien con ejemplos, no solamente con palabras, sino con su gestión en la Ciudad en la que él ha logrado en muchísimas causas muy importantes subir a la oposición a acuerdos que hacen que esas medidas sean duraderas. Ese ejemplo es el que tenemos que tomar a nivel nacional si nos toca volver a ser gobierno. Está muy bien Cambiemos como vehículo electoral pero Cambiemos como vehículo de gestión política en un gobierno no alcanza. Eso ya lo vivimos y tenemos que construir el camino electoral con la coherencia suficiente como para el día después poder construir el camino de gestión que nos saque de este pozo.

-No lo nombró a Macri entre los dirigentes que comparten esta visión.

-Porque creo que Macri ha tenido su oportunidad y no ha expresado públicamente una intención de volver a disputar el rol de presidente de la nación. Creo que lo ha hecho con muchos aciertos, que ha logrado cuestiones que son en perspectiva histórica muy importantes como aglutinar y organizar electoralmente la pata que le faltaba al sistema argentino que tenía al peronismo consolidado pero le faltaba una reorganización para recuperar un sistema bipartidista o bifrentista como es ahora. Creo que el legado de demostrar que no es condición sine qua non entregarse al peronismo para gobernar también lo logramos, pero lo que no logramos fue la sustentabilidad del rumbo trazado. Lo que faltó para lograr eso fue la construcción de un consenso político que le diera largo plazo a las políticas públicas trazadas por el presidente Macri. Él no ha demostrado voluntad de volver a competir y sí ha manifestado voluntad de apoyar los nuevos liderazgos en Cambiemos.

-¿Si Macri expresara la voluntad de competir cree que hay que darle el espacio?

-Creo que tenemos que ir a Primarias. Me parece que la mejor manera de representar a más gente, de volver a generar expectativas en aquellos casi millón y medio que nos eligieron en 2015 pero no nos volvieron a elegir en 2019 es mostrándole la congruencia y la unidad en el rumbo pero la diversidad suficiente en los estilos de liderazgos para que cada quien elija por dónde aproximarse a la idea de país y de provincia que proponemos en Cambiemos, a través de quién. Creo que esa diversidad hay que ponerla sobre la mesa y hay que hacer partícipe al electorado.

Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich compiten internamente por las candidaturas en la ciudad de Buenos Aires
Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich compiten internamente por las candidaturas en la ciudad de Buenos Aires

-¿Dónde se ubica su espacio dentro de Juntos por el Cambio? ¿Serían una tercera vía interna?

-Esa es una pregunta casi únicamente de una estrategia electoral. Y yo creo que lo más importante es dónde nos ubicamos respecto de nuestras convicciones y propuestas de políticas pública para el país. Y nos ubicamos del lado de la generación de certezas. ¿Qué es lo que tiene que hacer la política? Le tiene que dar, sobre todo, certidumbre en las reglas de juego al sector privado para desarrollar sus actividades. Por supuesto que además debe controlarlo, auditarlo, es autoridad de aplicación de un montón de actividades. Estoy lejos de considerarme un liberal en lo económico. Pero lo más importante es que entendamos que nuestro modelo de desarrollo no puede ser gestionar planes sociales. Nuestro modelo de desarrollo tiene que ser volver a ser ese país pujante desde Latinoamérica con un potencial industrial apalancado en los recursos naturales y también agrícolas pero no exclusivamente agrícolas con enormes tasas de alfabetización y desarrollo humano. Esa es nuestra aspiración. Lo que creemos es que eso no se logra solos. No se logra con un 35-40% del electorado, no salimos de los problemas estructurales en los que estamos inmersos solamente con algunos y con los parecidos. Salimos con todos, gestionando el poder pero conduciendo el poder. No apropiándonos del poder. Esa es nuestra convicción y creemos que para poder tener la legitimidad de plantear una salida de esta naturaleza cuando nos vuelva a tocar ser gobierno, el transcurso para eso tiene que ser con determinados códigos que no hagan que rompamos todos los puentes. Ahora bien, eso no implica que no haya que clavar los frenos o poner los tacos cuando quieren expropiar Vicentin, liberar presos, cerrar las escuelas o alterar las reglas de juego electorales. Las dos cosas pueden convivir.

-Hay ciertos dirigentes dentro de Juntos por el Cambio que pareciera que consideran que apostar a la grieta te da más rédito electoral. ¿Cómo se lleva con esta idea?

-Creo que es cierto. Lamentablemente es cierto. Efectivamente te da más rédito en términos de imagen pública o posicionamiento apostar a la grieta. Es un engaño de alguna manera pero es un engaño cómodo en el cual te sentís representante, como le gusta decir a Emilio, de una tribuna que grita fuerte. Ahora, es un camino de alta productividad electoral y de bajísima productividad en la vida real de las personas y de gestión política. Por eso nosotros priorizamos la convicción por encima de la estrategia. Yo prefiero quedarme en mi casa y colaborar desde otro lado o dedicarme a la actividad privada antes que hacer política de una maneras que solamente sea utilitarista en lo electoral y en la cual yo no crea.

-¿Quién dinamita más la posibilidad de un diálogo, el Gobierno o la oposición?

-Siempre el gobierno. Pero no por este Gobierno. Cualquier gobierno en un momento dado de la historia es quien tiene la responsabilidad mayor en este tango que se baila de a dos que son los acuerdos políticos. Yo creo en la política de los acuerdos, no en la política de la confrontación. La política de los acuerdos no es la política de la complicidad, no es la política de decir que somos todos iguales. Somos distintos y tenemos modelos de pensamiento distintos, lo cual no nos impide ponernos de acuerdo en determinadas políticas públicas que entendamos que hacen al bien común y sobre todo a la salida de la pobreza y del deterioro socioeconómico de la Argentina que es lo que nos preocupa a todos. Entonces, en ese marco siempre el Gobierno tiene más responsabilidad que la oposición. El Gobierno es quien maneja la agenda y quien tiene la iniciativa política. Por eso siempre hay que exigirle más al Gobierno que a la oposición.

(Foto: Franco Fafasuli)
«Uno de los logros de nuestro gobierno fue hablar del déficit fiscal, antes no se hablaba» afirmó Massot (Franco Fafasuli/)

-¿Incomoda la presencia de Patricia Bullrich en Juntos por el Cambio?

-No, para nada. Me parece que representa bien a un sector importante de nuestro electorado y veo en ella una persona muy valiosa, lo demostró en su gestión. Y creo que también, por más que algunos no la quieran poner en ese lugar, creo que ella también apuesta a que la salida de esto es con más y con mejor política. Confío en que ella, como lo hizo trabajando con los ministros de Seguridad de las provincias cuando fue ministra de Seguridad, creo que en cualquier rol que le toque ocupar en el futuro lo va a hacer con una política de acuerdos.

-¿Qué tiene que hacer Juntos por el Cambio para volver al poder en 2023?

-Volver a representar y a generar expectativas de que podemos tener éxito en el rumbo que planteamos en el 2015 y que sostenemos: salimos con más generación de empleo, que eso se hace atrayendo inversiones y que las inversiones se atraen dando certezas sobre cuáles van a ser nuestras reglas de juego. Tenemos un país de gente muy capaz que puede salir por sus propios medios y con el esfuerzo de su propio trabajo, con un Estado asistencialista en lo necesario y presente cuando hace falta, pero que sobre todo acompañe en la generación del talento propio de individuos y de compañías argentinas que se han cansado de demostrar que somos un país con talento, que nuestro talento vale y que lo podemos hacer valer.

-¿Pero para lograr eso no cree que deberían hacer un trabajo de convencimiento de que van a cambiar la oferta en caso de estar de nuevo en el Gobierno?

-Es lo que está haciendo cada uno en su ámbito de influencia en su municipio como trato yo en Tigre. Por eso creo que es importante utilizar una herramienta como las Primarias en donde todos esos esfuerzos que representan distintos universos terminan confluyendo en una idea con la que todos comulgamos que es el rumbo trazado le toque a quien le toque conducir los destinos del país.

-¿Y en caso de volver al poder qué cosas puntuales deberían corregir de la experiencia anterior?

-Principalmente la gestión del poder. Esta idea de que nosotros tenemos que entender que nos ponen ahí para gestionar con profesionalismo pero no solamente entre nosotros. Para gestionar el Poder Ejecutivo apoyándonos con la diversidad del Poder Legislativo. Hay una costumbre que es prácticamente una exigencia institucional de los regímenes parlamentaristas que yo creo que nosotros, sin ir al extremo porque no creo que haya que modificar la Constitución ni mucho menos, podríamos adoptar es que los sistemas parlamentaristas tienen una expresión que es “formar gobierno”. Forman gobierno cuando tienen mayoría en el Parlamento. Ellos creen que no tienen gobierno hasta que no tienen mayoría, es así de drástico. Y creo que si acá, por más que conservemos nuestro sistema presidencialista, lo primero que tenemos que tienen que entender todos los gobiernos es que para vos tener la iniciativa política que necesita cualquier gobierno tenes que tener mayoría en el Parlamento. Pero te agrego algo más. La principal lección aprendida por nosotros es que la mayoría no alcanza. Vos necesitas consenso, no mayoría, que es una mayoría agravada que se acerca a la unanimidad. Porque lo que vos necesitas no es obtener una ley por un voto u otra ley por dos votos, vos lo que necesitas es sustentabilidad de las leyes, largo plazo.

-¿Y en el plano económico que deberían corregir?

-Tenemos que entender que lo más importante no es en qué vamos a gastar si no cómo vamos a financiar las cosas, porque después te termina pasando estas discusiones en las que intentamos engañar a la gente. Pero un gobierno peronista que llega diciendo que van a recomponer los ingresos a los jubilados y están trimestralmente tratando de ver cómo comunica lo incomunicable, que es que la inflación le gana sistemáticamente a la recomposición de jubilaciones. Entonces vos lo que te das cuenta es que cuando vos queres mentirle a la sociedad y no poner el foco donde hay que ponerlo, que es cómo financias el gasto público y no cómo lo ejecutas, terminas sacándole del bolsillo izquierdo lo que le pones en el derecho y ya la gente no como vidrio. Creo que fue uno de los logros de nuestro gobierno. Antes no se hablaba del déficit fiscal y es el padre de la deuda, del hiperendeudamiento, de la crisis de deuda que tiene la Argentina, es el padre de la inflación, del cepo. Está en el vértice de nuestro problemas económicos.

-¿Su gobierno no quedó opacado por el tema de la deuda?

-Es que es lo mismo. La deuda y la inflación son las dos caras del déficit fiscal. Cada gobierno va eligiendo sobre cuál se apalanca más. Algunos toman deuda para tratar de no emitir y controlar la inflación, pero si vos no resolvés el problema del déficit fiscal te dejan de prestar, seguís teniendo déficit y tenes que arrancar a imprimir no solamente para bajar el déficit fiscal sino también para pagar la deuda. Es un círculo vicioso que empieza y termina hablando de déficit fiscal. Y por supuesto el otro lado del déficit fiscal, que es la presión tributaria. El sector privado en gran medida está en la informalidad porque la presión tributaria es impagable con los esquemas de controles de precios e inflacionarios. Estamos en un callejón sin salida y la única salida es el consenso político de que el debate económica comienza ahí, hay que tener una política tributaria acorde al esfuerzo que le vamos a pedir al sector privado y un gasto público acorde a los recursos públicos.

Fotos y videos: Franco Fafasuli y Matías Arbotto

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Fuente: InfoBae

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