Uso responsable de fitosanitarios, con el foco en las Buenas Prácticas

uSO RESPONSABLE DE FITOSANITARIOS
El uso responsable de fitosanitarios permite cuidar la salud de las personas y el medioambiente, produciendo con el cumplimiento de las Buenas Prácticas para poder lograrlo.

Los productos fitosanitarios, no sóolo pueden ser de origen químico, sino también biológico, y no son inocuos, ya que todos tienen su toxicidad, por lo que es fundamental un uso responsable de ellos.

Asimismo, deben ser utilizados solo para los fines que fueron creados: proteger a los cultivos de plagas como insectos, malezas y enfermedades, con el objetivo de producir mayor cantidad y calidad de alimentos.

El uso responsable de fitosanitarios permite cuidar la salud de las personas y el medioambiente, produciendo con el cumplimiento de las Buenas Prácticas para poder lograrlo.

El ingeniero agrónomo Federico Elorza, coordinador técnico de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe), en diálogo con El ABC Rural, se refirió al uso responsable de fitosanitarios, a través de la implementación de Buenas Prácticas.

En esa línea de trabajo, hizo hincapié en el monitoreo de cultivos, confección de receta fitosanitaria y lectura de etiquetas de productos por profesionales, uso de equipos de protección personal, lavado de envases y aplicación responsable.

Uso responsable de fitosanitarios
Los productos fitosanitarios deben ser utilizados de manera responsable, y solo para los fines que fueron creados: proteger a los cultivos de plagas como insectos, malezas y enfermedades, con el objetivo de producir mayor cantidad y calidad de alimentos.

Monitoreo para determinar la aplicación de un producto

“El uso responsable de fitosanitarios debe realizarse durante toda la etapa de utilización de un producto, antes, durante y después de la aplicación”, destacó Elorza. “Comienza cuando tenemos que realizar el monitoreo del cultivo para evaluar la presencia de plagas y su población, para saber si es necesario o no realizar un control”, apuntó.

Ese control, dijo el especialista, puede efectuarse por diferentes métodos: físicos, rotaciones de cultivos y uso de productos o controladores biológicos. Pero en el caso de no lograr reducir a través de esos métodos la población de la plaga, indicó que es necesario realizar una intervención con un producto fitosanitario. Por lo tanto, remarcó que “la etapa de monitoreo es la más importante para determinar si es necesario o no aplicar un producto”.

Uso responsable de fitosanitarios
El uso responsable de fitosanitarios, comienza con el monitoreo del cultivo para evaluar la presencia de plagas y su población, para saber si es necesario o no realizar un control.

Receta agronómica, lectura de etiquetas y protección personal

Luego, Elorza señaló que “el productor debe comprar el producto adecuado en un comercio habilitado, y realizar a través de un ingeniero agrónomo una receta agronómica, para saber qué producto utilizar y cómo, información que ya viene en la etiqueta de los productos”.

“El profesional a cargo debe saber leer, interpretar y cumplir con la información de la etiqueta”.

Además, el entrevistado, destacó que “a esa información debe transferírsela al aplicador, quien utilizará todas las herramientas y equipos de protección personal disponibles, para exponerse lo menos posible al producto a utilizar”.

Uso responsable de fitosanitarios
Ingeniero agrónomo Federico Elorza, coordinador técnico de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe).

Calibración y regulación del equipo pulverizador

A la hora de la calibración y regulación del equipo pulverizador, el técnico de Casafe informó que se deben tener en cuenta tres parámetros importantes: el tipo de producto a utilizar, las condiciones ambientales y el tamaño de gota.

“Para poder lograr eficiencia en la aplicación y no perder gota por deriva, la dirección del viento debe ser contraria a una zona sensible y de no más 15 a 18 km/h, la humedad mayor al 50% y la temperatura menor a 25ºC”, informó.

“El tamaño de gota debe ser el adecuado para poder llegar al objetivo, tratando que sea lo más grande posible”, agregó.

ss
Para poder lograr eficiencia en la aplicación y no perder gota por deriva, la dirección del viento debe ser contraria a una zona sensible y de no más 15 a 18 km/h, la humedad mayor al 50% y la temperatura menor a 25ºC.

Lavado de los envases y equipos de aplicación

Después de la carga de los equipos de aplicación con el producto adecuado, Elorza recordó que el lavado de los envases es muy importante. “Hay que realizar un triplelavado o a presión, que generan un líquido residual que tiene que volver al equipo para aprovecharse en la aplicación”, señaló el especialista.

“Al envase ya vacío y limpio, se lo debe perforar por su base y llevarlo a un Centro de Acopio Transitorio para darle una disposición adecuada”, apuntó. Asimismo, dijo el entrevistado que una vez realizada la aplicación del producto, se debe hacer un lavado de la pulverizadora, preferiblemente sobre una cama biológica.

“Se trata de una estructura que ayuda a retener y degradar los productos fitosanitarios de manera microbiológica, a través de microorganismos que los degradan”, explicó.

tt
Al envase ya vacío y limpio, se lo debe perforar por su base y llevarlo a un Centro de Acopio Transitorio para darle una disposición adecuada.

Tiempos de carencia entre monitoreos y cosecha

Por último, el técnico de Casafe subrayó que “luego de las aplicaciones siempre hay que dejar un tiempo de carencia para poder reingresar al lote y seguir haciendo monitoreos para conocer la evolución de las plagas que estamos controlando”.

Señaló al respecto que “se deben respetar los tiempos de carencia necesarios que tienen que transcurrir desde la aplicación hasta la cosecha de los productos, ya sean consumidos por personas o animales, para evitar en los alimentos la presencia de residuos de fitosanitarios”.

El ABC Rural

NOTA RELACIONADA – Pergamino: tres detenidos por la causa del avión que fumigaba cerca de una escuela rural



También te puede interesar...

Leave a Comment