En un clima tenso, la UCR bonaerense realiza unas elecciones internas clave: está en juego el armado electoral de la oposición para 2023

Dirigentes del radicalismo
De un lado, Gustavo Posse y Martín Lousteau; del otro, Gerardo Morales y Maximiliano Abad: son los protagonistas de las elecciones de la UCR bonaerense

“Si hay dos radicales, hay una interna”, bromeó (o no tanto) Gerardo Morales, el gobernador de Jujuy, durante una rueda de prensa realizada la semana pasada con Ernesto Sanz para respaldar a Maximiliano Abad en las elecciones internas de la UCR bonaerense, que se realizan este domingo. Dos días después, el senador Martín Lousteau se mostró con el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, líder de la lista rival en unos comicios en los que se juega mucho más que la conducción partidaria provincial.

Desde uno y otro sector se cruzaron fuertes ataques. Morales acusó a Posse de ser “la expresión de un feudo hereditario”, mientras que Lousteau le recordó al gobernador jujeño que sus diputados votaron distintos proyectos de ley en sintonía con el Frente de Todos y que “está bien que ahora baje dos o tres veces a la provincia de Buenos Aires para hacer campaña, pero nunca lo hizo entre 2015 y 2019″.

¿Qué está en discusión? Los 650.000 afiliados que están en condiciones de votar elegirán las autoridades del Comité Provincia, los delegados al Comité Nacional de la UCR y los convencionales nacionales. Suele votar un 15% del padrón, por lo que se estima que serán 90.000 personas las que irán a las urnas.

La disputa no es menor: la conducción nacional del radicalismo se renovará en diciembre y el sector que logre designar al jefe partidario tendrá el poder para negociar con el PRO el armado electoral de 2023.

Los dirigentes de la UCR Ernesto Sanz, Maximiliano Abad, María Luisa Storani, Gerardo Morales y Miguel Bazze
Los dirigentes de la UCR Ernesto Sanz, Maximiliano Abad, María Luisa Storani, Gerardo Morales y Miguel Bazze

El candidato del oficialismo a presidente del radicalismo bonaerense es Abad, de 43 años, jefe del bloque de Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados bonaerense; su compañera de fórmula es Erica Revilla, intendenta de General Arenales; el primer candidato a convencional nacional es Gastón Manes (hermano de Facundo, el neurólogo), a quien acompaña en séptimo lugar el politólogo Andrés Malamud, mientras que la primera postulante al Comité Nacional es María Luisa Storani.

La lista opositora está liderada por Posee, de 58 años, a quien secunda Danya Tavera, vicerrectora de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA), y los primeros candidatos al Comité Nacional son Pablo Domenichini, secretario general de la UCR bonaerense y rector de la Universidad Nacional Guillermo Brown (UNAB), y Carmen Storani (hermana de Federico y María Luisa).

En la fuerte disputa que existe en el radicalismo a nivel nacional, Lousteau se presenta como el abanderado de la renovación partidaria y castiga a sus rivales, dirigentes tradicionales como Morales, Sanz, el diputado Mario Negri y el senador Luis Naidenoff, de tener “complejo de minoría” y de “no prepararse para ganar porque están muy cómodos en ese lugar secundario y ocupando lugares relevantes que les dan un montón de instrumentos para vivir en un enorme confort”.

Codo a codo con el senador está el diputado nacional Emiliano Yacobitti, quien también se desempeña como vicedecano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, y un puñado de figuras del radicalismo: Federico Storani, Juan Manuel Casella y Enrique “Coti” Nosiglia, el histórico operador de la UCR porteña al que la dirigencia del interior mira con desconfianza desde hace muchos años y que ahora le suma el temor de que quiera quedarse con el partido para acaparar las negociaciones por las candidaturas, las alianzas y el plan de gobierno dentro de Juntos por el Cambio.

Gustavo Posse, Martín Lousteau, Danya Tavela y Pablo Domenichini
Gustavo Posse, Martín Lousteau, Danya Tavela y Pablo Domenichini, rivales del oficialismo en la UCR bonaerense

Esa inquietud motivó dos reuniones reservadas de dirigentes y legisladores del interior en la Casa de la Provincia de Corrientes: creen que Nosiglia usará el sello de la UCR para repartirse el poder con Horacio Rodríguez Larreta, si termina como el candidato presidencial, y que en ese trazado existe un acuerdo para que Lousteau sea bendecido como postulante a jefe de Gobierno porteño.

Por eso no fue casual que Morales haya dicho hace cuatro días que “no es Lousteau el que arma una estrategia para disputar el poder en el partido sino Nosiglia, que tiene una concepción capitalina, muy centrada en los intereses del radicalismo porteño, y nosotros tenemos una visión más federal”.

En las filas de Lousteau están convencidos de que las principales figuras del PRO apuestan por la dirigencia tradicional del radicalismo porque no quieren disputarle el protagonismo al partido que fundó Mauricio Macri. El ex embajador de los EE.UU. denunció este viernes ante un grupo de periodistas que “hay ex funcionarios del PRO interviniendo” en favor de Abad en la interna bonaerense, mientras que Posse acusó a Joaquín de la Torre, del flamante Peronismo Republicano, de “jugar en forma descarada” en el mismo sentido y “usando de manera inconsulta el nombre de María Eugenia Vidal”.

En medio de tantas intrigas y acusaciones cruzadas, hay algo que parece claro: en las elecciones internas de la UCR de Córdoba, hace una semana; en las que tienen lugar este domingo en la provincia de Buenos Aires y en las que habrá dentro de siete días en el radicalismo porteño, el gran telón de fondo es quiénes y con qué estrategia liderarán el partido de Hipólito Yrigoyen y Raúl Alfonsín para “dejar de ser el furgón de cola” en Juntos por el Cambio, como afirmó Morales, y “erradicar el complejo de minoría”, como sostuvo Lousteau, y perfilarse como una opción electoral competitiva en 2023.

Maximiliano Abad, diputado bonaerense de la UCR y candidato a presidente del Comité Provincia del radicalismo
Maximiliano Abad, diputado bonaerense de la UCR y candidato a presidente del Comité Provincia del radicalismo

La nacionalización de la pelea radical comenzó en Córdoba el domingo pasado, en una elección que amagaba con convertirse un paseo para el oficialismo de Mario Negri y Ramón Mestre a través de la lista encabezada por Marcos Carasso, intendente de General Cabrera, pero sorprendió la nómina apadrinada por Lousteau y que lideró Rodrigo de Loredo, ex concejal y ex funcionario de Cambiemos.

Recién este viernes se conocieron los resultados definitivos: Carasso será el nuevo titular del Comité Provincial de Córdoba por apenas 1056 votos (18.117 a 17.061) sobre De Loredo. No sólo no fue paliza en favor del oficialismo sino que en la capital cordobesa sólo hubo 423 votos de diferencia.

Por eso Lousteau se mostró con un aire triunfal este viernes cuando convocó a un grupo de periodistas en un hotel porteño para hablar sobre la elección bonaerense junto con Posse, Tavela y Domenichini.

“Hay una victoria que ya existe y es que el radicalismo empezó a discutir en serio cómo quiere ser a futuro”, fue una de las primeras definiciones del senador, para quien, aunque parezca que hay posturas coincidentes entre los rivales internos, “la diferencia es que nosotros hablábamos mientras los otros callaban, como en la Ciudad de Buenos Aires, donde dimos batalla por la identidad, o en la provincia de Buenos Aires, donde el radicalismo se cobijó debajo del PRO, y también a nivel nacional”.

Gustavo Posse, intendente de San Isidro y candidato de la oposición a presidir la UCR bonaerense
Gustavo Posse, intendente de San Isidro y candidato de la oposición a presidir la UCR bonaerense

Posse pronosticó “el final de cinco años de sumisión, inactividad y servilismo” en la UCR y criticó al actual jefe del Comité Provincia, Daniel Salvador, porque “no tiene carácter para ejercer la conducción”.

Lousteau tomó la iniciativa para embestir contra Morales: “¿Cuántas veces bajó a la Provincia entre 2015 y 2019? Ninguna. Está muy bien que ahora baje tres o cuatro veces para hacer campaña, pero se ve que hay algo muy importante que quiere preservar y no creo que sea la identidad radical”.

Y fue más duro todavía: “Me gustaría que Morales explique por qué está a favor de suspender las PASO. O por qué ninguno de sus legisladores estuvo en contra de la quita de fondos a la Ciudad de Buenos Aires, por qué votaron en su momento el presupuesto o algunos se ausentaron o votaron a favor del cambio de la fórmula previsional. No están discutiendo el radicalismo. Los intereses son otros”.

Mario Negri, interna ucr cordoba
Mario Negri y Ramón Mestre celebran con Marcos Carasso el triunfo en las elecciones de la UCR de Córdoba

También le contestó al gobernador su acusación sobre “el feudo hereditario” de Posse. “Me llama la atención la hipocresía -dijo-. Quiero aclarar que estoy en contra de las reelecciones indefinidas, pero son las reglas y entonces Gustavo fue reelegido porque eran las reglas en la Provincia, las mismas reglas por las cuales Negri es diputado desde 1999 o mediante las cuales Morales desde 1989 fue senador o diputado provincial y después, en el gobierno de la Alianza, fue funcionario de Desarrollo Social. Si queremos discutir ideas, discutamos ideas, pero es peculiar señalar algo y hacerlo uno”.

En medio de este clima tenso se vota en la UCR bonaerense y todavía falta el tercer round: el domingo próximo competirán tres listas en las elecciones internas del radicalismo porteño, aunque sin las connotaciones de la feroz pelea que se está desarrollando a nivel nacional.

Dos de las nóminas respaldan a Lousteau (el oficialismo de Guillermo de Maya, con el apoyo de Nosiglia, Yacobitti y Rafael Pascual, y otra liderada por Daniel Angelici y legisladores porteños como Martín Ocampo y Ariel Alvarez Palma), mientras que la tercera, alineada con la dirigencia tradicional, está integrada por Jesús Rodríguez, Ricardo Gil Lavedra, Adolfo Rubinstein y Luis Brandoni.

¿Hacia dónde irá la UCR? ¿Seguirá teniendo un rol secundario o tendrá vocación de liderazgo en Juntos por el Cambio? Más allá de la efervescencia verbal, la última palabra está en manos de los afiliados radicales.

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Fuente: InfoBae

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