COLUMNA DE OPINION: MUERTE DE CARLOS MENEM, LUCES Y SOMBRAS DE UNA ÉPOCA

Como ya es de público conocimiento el pasado 14 de febrero a la edad de 90 años, murió el expresidente Carlos Saúl Menem quizás el político más controvertido de nuestro país desde el retorno de la democracia.

Menem fue un hombre qué representa un paradigma en sí mismo, una figura política cuya trascendencia perdura hasta nuestros días.

Hay muchos aspectos para analizar sobre la figura de Carlos Menem, desde el periodo de menor inflación de los últimos setenta años hasta la gestación de la crisis de 2001.

Menem fue el segundo presidente con más años ininterrumpidos en el poder, después de Julio Argentino Roca que lo fue durante doce años en total.

El menemismo representó  una época muy compleja en la cual reinaba la frivolidad, la era del consumismo superfluo crecía al fulgor de la “pizza con champagne”, el “todo por dos pesos” y los paseos del presidente en Ferrari. Pero  detrás de la inercia de ese periodo se escondían los aspectos verdaderamente negativos de esta época, la corrupción solapada, los negociados turbios qué emanaban del Estado con complicidad de los tres poderes.

 El menemismo es la demostración cabal e incontrastable del pragmatismo y la volubilidad del peronismo y la política argentina en su conjunto… En el menemismo convergen las raíces de la política actual, ya que muchísimas figuras de los dos partidos más importantes y (y en teoría discordantes entre sí), tienen su génesis en el menemismo y esto aplica tanto para figuras del Kirchnerismo cómo del Macrismo, desde Rogelio Frigerio hasta el mismo Alberto Fernández, pasando por Mauricio Macri, Sergio Massa e incluso y sobre todo el matrimonio Kirchner si… estaban unido en el “´Menem lo hizo”.

Hablar de la huella que dejó el menemismo es complejo aún hoy pues durante el último tiempo se ha creado (no casualmente) una imagen negativa sobre la década menemista qué  sin dudas tuvo aspectos muy criticables.

Desde la búsqueda de la perpetuación en el poder, de hecho Menem modificó la Constitución para poder ser reelecto, lo cual solo lo puede hacer un gobierno con un alto apoyo social, cómo lo era el de Carlos Menem. También hay que decir que la década menemista estuvo signada por hechos tan trágicos cómo sospechosos, la voladura de la Embajada de Israel en 1992, y la AMIA en 1994 , ambos aun impunes.  

Por no mencionar la manipulación de la justicia, Corach y los célebremente infames jueces de la servilleta, el tráfico de  armas a Croacia y Ecuador y un largo y vergonzoso etcétera.

El menemismo fue y será una sombra qué se cierne en la historia argentina, una etapa qué cómo todos los periodos históricos de nuestro país tienen su luces y sus sombras.

Federico D’Elia en su papel de la Serie “Los Simuladoes” Mario Santos y la década del 90
cristian columna cabezal
Cristian Umpierre

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