Puerto Belgrano, Baterías y Espora: 24 horas en el corazón operativo de la Armada Argentina

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La entrada a la base naval Puerto Belgrano. Quien traspasa sus puertas no ingresa a una unidad militar, lo hace a un complejo mundo con reglas, costumbres y tradiciones propias (Fotos y Videos Franco Fafasuli) (Franco Fafasuli/)

Quien crea que al traspasar alguna de las barreras de entrada que separan a la ciudad de Punta Alta (Partido de Coronel Rosales, provincia de Buenos Aires) de las instalaciones que la Armada Argentina posee en el lugar está ingresando a un cuartel militar se equivoca. Si piensa que lo hace a una guarnición castrense de envergadura, apenas se aproxima a la realidad. Si en cambio abre su mente y se dispone a ingresar a un verdadero micro mundo con cultura, tradiciones, códigos de convivencia muy particulares y hasta con una fuerza policial propia se hará digno merecedor del cordial saludo que brindará su anfitrión. “Bienvenido a la Base Naval Puerto Belgrano” (BNPB).

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A pocos metros de la entrada principal de la BNPB, el museo de la base se brinda generoso para todo el quiera conocer la rica historia del conglomerado naval (Franco Fafasuli/)

Las poco más de 24 horas que el equipo de Infobae transitó por sus calles, unidades militares internas, barrios residenciales, buques apostados en sus muelles y en reparación en sus diques, museos (sí, en plural), escuelas militares, civiles y hasta para niños con discapacidades, capilla, hotel, correo, registro civil, redacción periodística y decenas de instalaciones con los más diversos fines -incluido un cementerio- (y todo ello esparcido en 18.600 hectáreas o 186 kmts2 de superficie), condenan a esta crónica a ser obligadamente incompleta e injusta para con la incontable cantidad de personal militar y civil que se esforzó para narrar con lujo de detalles la actividad que en cada parte de este fenomenal complejo se desarrolla.

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La BNPB supo contar con una línea ferroviaria y su propia estación terminal (Franco Fafasuli/)

Algo que difícilmente pueda soslayar quien intente reseñar la historia y razón de ser de la BNPB es la omnipresente figura de quien fuera el genio creador de las partes más emblemáticas de la base: el Ingeniero genovés Luis Luiggi.

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El Contraalmirante Marcelo Tarapow despliega con orgullo algunos de los planos que el propio Ingeniero Luiggi dibujara para la construcción de los diques de la base naval (Franco Fafasuli/)

El ideólogo que dio origen al proyecto destinado a concretar un asentamiento militar en proximidades de Bahía Blanca fue el Teniente de Navío Feliz Dufourq. Un oficial naval oriundo de la ciudad de Concordia (provincia de Entre Ríos) quien a pesar de su relativamente baja jerarquía militar supo imponer una idea que, enmarcada en el contexto geopolítico de la época, advertía sobre un creciente nivel de tensión con Chile por las no resueltas cuestiones de límites, la consecuente necesidad de contar con una flota moderna y, además, poseer un puerto militar que albergara diques de carena para las reparaciones de las unidades de combate. El militar sugirió el lugar de emplazamiento de estas instalaciones contrariando a quienes sostenían que la obra debía ser realizada en Buenos Aires. Con razón Dufourq veía en el poco calado natural de Río de la Plata un escollo insalvable para establecer allí el enclave militar.

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Luego de más de 100 años de construidos, los diques del Ingeniero Luiggi siguen brindando sus servicios a los buques de la flota militar. En este caso al destructor ARA «Sarandí» (Franco Fafasuli/)

Luego de diversos avatares propios de la toma de tamaña decisión, Argentina gestionó ante el Rey de Italia Humberto I el envío de algún ingeniero especialista en la materia. El enviado resultó ser el ingeniero Luiggi quien da forma a un proyecto integral que fue mucho más allá de la idea original. Cada sitio principal o secundario para el funcionamiento del puerto y sus diques fue planificado al detalle. Desde las dimensiones y ubicación de los sitios de carenado y varadero, hasta la torre de señales para la correcta maniobra de las naves, pasando por el abastecimiento del agua procedente de las napas subterráneas existentes en el lugar.

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Toda la base se abastece de agua potable merced a la existencia de una napa surgente (Franco Fafasuli/)

La obra de Luiggi se comenzó a concretar el 2 de julio de 1898 con la colocación del primer pilote basal. El 31 de marzo de 1905 el genovés dio por concluido su vinculo laboral con el Estado Argentino habiendo finalizado las obras básicas lo que en modo alguno implicó que el crecimiento de la BNPB se detuviera. Todo lo posteriormente edificado lleva la impronta de “Don Luis”, al que se respeta y venera no por los dotes militares que pudiera haber tenido sino en su país natal sino por ser reconocido como el padre fundador del asiento del poder naval nacional.

Puerto Belgrano hoy

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El Cementerio de Colina Doble, planeado por Luiggi, recibió a su primer difunto el 19 de agosto de 1900. Se trataba del carbonero de escuadra Augusto Sala fallecido a bordo del acorazado «Garibaldi» (Franco Fafasuli/)

En la actualidad y de cara al futuro, la BNPB se presenta como un conglomerado de construcciones mayoritariamente edificadas entre los años 1930 a 1950, con una escuela de capacitación de oficiales que data de la década de los ’70 y un centro educativo más reciente denominado ESSA (Escuela de Suboficiales de la Armada) nacido en pleno siglo XXI como resultado del traslado de las instalaciones de la ESMA a Puerto Belgrano ante el cierre del predio educativo porteño y su afectación al Museo de la Memoria.

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La sede del Comando de Adiestramiento y Alistamiento y su Jefe de Estado Mayor CL Marcelo Tarapow, el encargado de recibir oficialmente a Infobae en la base naval (Franco Fafasuli/)

Ya sea que se hable de las escuelas, talleres, unidades o cuarteles que se albergan en cada una de las más o menos antiguas construcciones que conforman el predio, en el interior de cada emplazamiento el visitante encuentra a una generación de marinos que se percibe como comprometida con el futuro.

Historias de vida dentro de la Armada Argentina (Infobae)

Lidiando desde hace muchos años con un presupuesto militar cada vez mas exiguo, el desafío que enfrenta la marina de guerra hoy está centrado en mantener actualizadas las técnicas y tácticas navales, sostener y garantizar el nivel operacional necesario de su personal y medios, avanzar en desarrollos tecnológicos propios que permitan afianzar la autonomía operativa (tal el caso del sistema de enlace de datos “Pollux” para el control del espacio marítimo) y procurar como producto final una fuerza naval en la que el recurso humano se mantenga capacitado, actualizado y dispuesto física, intelectual y moralmente, a cumplir con el rol fundacional de la Armada, que no es otro que ser el brazo armado de la patria en el mar y, en forma subsidiaria, asistir a la sociedad civil ante una situación extrema o imprevista. Los mismos preceptos rigen dentro de la base naval Baterías en la que se adiestra la infantería de marina y la base Comandante Espora donde asienta sus reales el Comando de la Aviación Naval.

El recorrido

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La ESSA ( Escuela de Suboficiales de la Armada) es la construcción más moderna de la BNPB (Franco Fafasuli/)

Si bien todo el conglomerado distribuido en las tres bases reconoce en la figura del almirante que ostenta el cargo de Comandante de Adiestramiento y Alistamiento (COAA) a la máxima autoridad militar en la zona, y por añadidura superior mediato o inmediato de casi todos los jefes de los distintos destinos asentados en el lugar, la interacción de la BNPB con la población civil del partido de Coronel Rosales es tan grande que la civilidad ha ganado espacios dentro de la base. El hospital naval local es utilizado a diario como centro sanitario de excelencia por la población civil, lo mismo ocurre con el hotel, con algunas de las escuelas para civiles y otras instalaciones lo que hace que -en algunos casos- el funcionamiento de varios de los servicios que se prestan dentro de la base dependan en todo o en parte de organismos provinciales o municipales ajenos a la Armada.

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Infobae en la sede de la Jefatura de Base. El CN Laborda Molteni explica como se organiza el funcionamiento armónico de las instalaciones (Franco Fafasuli/)

Propios y extraños comparten un lugar común al que hay que dotar de las condiciones de habitabilidad y convivencia necesarias. Provisión de agua, electricidad y gas, mantenimiento de aceras, calzadas, arbolado público y viviendas, mantenimiento de muelles, provisión de remolque para las naves de mayor porte y muchas otras cosas que son requeridas a diario para el funcionamiento de esta verdadera “ciudad naval”. Para la atención de todas esas cuestiones existe precisamente una jefatura de Base con funciones equiparables a las de una intendencia municipal. Infobae dialogó con el Capitán de Navío Martín Laborda Molteni quien en los próximos días asumirá la jefatura de la BNPB. El oficial superior brindó un detallado panorama de cómo se lleva adelante una tarea que convierte a su cargo en una verdadera administración central que cuenta incluso con una fuerza policial propia (Policía de Establecimientos Navales) cuyo máximo jefe le reporta en cuestiones administrativas pero que no vacilará en dar parte a la justicia si dentro del predio se comete alguna contravención o delito que así lo amerite.

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El Aviso (buque auxiliar) «Teniente Olivieri» en reparaciones dentro de uno de los muelles diseñados por el Ing. Luiggi (Franco Fafasuli/)

Conducido por el jefe de prensa de la Armada, Capitán de Navío Rodolfo Ramallo, el “tour naval” alternó destinos netamente operativos como la Central de Operaciones y la sede del Comando de la Flota de Mar, con otros especialmente dedicados a la formación y capacitación del personal entre los que se destacan la ESOA ( Escuela de Oficiales de la Armada) y la ESSA ( La formadora del personal subalterno). No faltaron las escalas en la emblemática Capilla Stella Maris, la Torre de Señales, el Cuartel Base ( hoy al servicio de la pandemia COVID-19), el hotel, la estafeta de correos, la oficina del Registro Civil y el edificio de Gaceta Marinera, la tradicional publicación oficial de la Armada la que cuenta con un plantel de profesionales de la comunicación de primer nivel y que no solo produce una revista en formato papel sino que además marca presencia naval en redes sociales y en el sitio web de la fuerza.

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El Capitán de Navío Rodolfo Ramallo además de Jefe de Prensa, es el director de la publicación oficial de la Armada «Gaceta Marinera» (Franco Fafasuli/)

El Comando de la Flota de Mar

“La marina son los barcos”… La vieja frase fue acuñada en épocas en las que los navíos militares se batían en combate casi rozando sus cascos a tal punto que el abordaje de la nave enemiga era el corolario de toda batalla naval. En el presente toda Armada que se precie de tal complementa la tarea naval de superficie con el accionar de una fuerza de submarinos, una de aviación y una a cargo de los infantes de marina. No obstante, no se podría negar que sin buques no habría Armada.

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Destructores, corbetas, buques logísticos y de apoyo conforman la Flota de Mar de la Armada Argentina. 2200 efectivos los tripulan. (Franco Fafasuli/)

Jorge Siekan, es uno de los 20 contraalmirantes de la Armada Argentina. Oriundo de la provincia de Misiones, fue a mediados de la década el ’70 uno de los primeros alumnos que tuvo el por entonces recién inaugurado Liceo Naval Almirante Storni. Allí forjó su vocación naval ingresando posteriormente a la Escuela Naval Militar de Río Santiago (provincia de Buenos Aires). En la actualidad ocupa el cargo de Comandante de la Flota de Mar y en diálogo con Infobae explica: “El Comando de la Flota de Mar tiene la misión de adiestrar y alistar las unidades que nos dependen con el agregado de extender esa tarea a lo que se conoce como adiestramiento naval integrado, lo que incluye a la fuerza aeronaval número 2 con asiento en Comandante Espora y la fuerza de Infantería de Marina de la flota (FAIF)”.

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Teniente de Corbeta Daniela Albino: «Sentí el llamado del mar sin tener a ningún marino en mi entorno cercano» (Franco Fafasuli/)

Al pasar revista de las unidades bajo su comando Siekan detalla: “De este comando dependen tres divisiones. La de destructores a la que pertenecen los buques “La Argentina”, “Alte. Brown”, “Sarandí” y “Heroína”. Luego una división de corbetas entre las que se cuentan las unidades “Espora”, “Parker”, “Spiro”, “Rosales”, “Gómez Roca” y “Robinson”. Asimismo tiene a su cargo al Comando Naval Anfibio y logístico compuesto por una serie de buques aptos para brindar apoyo en las mas diversas tareas del servicio naval. Cuatro avisos de origen ruso, dos buques logísticos un transporte y algunas unidades más conforman este peldaño de la flota”.

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En la dársena militar de Puerto Belgrano se concentra el grueso de la flota de mar (Franco Fafasuli/)

El servicio que presta a la Nación este Comando lo lleva adelante un plantel de 25 oficiales y 105 suboficiales que integran la plantilla administrativa del Estado Mayor y alrededor de 2.200 efectivos repartidos en las distintas unidades de superficie. El entrevistado no se priva de dedicar un párrafo final al rol de la mujer a bordo de las unidades de la Flota de Mar: “El personal femenino ya tiene una importante cantidad de años a bordo de las unidades de la Armada, las primeras mujeres que embarcaron “en comisión” lo hicieron en 1996 como radio operadoras. La adaptación a la vida de abordo se realizó sin inconvenientes y ellas mismas han sido las artífices de generar un ambiente que permite una convivencia sin ningún tipo de problemas”.

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Un punto clave en la vida operativa de la base. El Arsenal Naval, otra obra con la impronta del Genovés Luis Luiggi (Franco Fafasuli/)

Como se ha dicho, dentro de la BNPB existen una gran cantidad de destinos que hacen a la formación y capacitación del personal superior y subalterno. También una capilla que sabe ser el punto de reunión dominical de todos los habitantes de la base y cuyo párroco el Padre Luis recorre a diario distintos destinos brindando apoyo espiritual a quien lo requiera. También la base cuenta con la presencia de un pastor. La capilla en sí misma es una sorprendente obra arquitectónica de estilo gótico.

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Padre Luis María Berthoud párroco de la capilla Stella Maris (Franco Fafasuli/)

Otro ícono en la base es la Torre de Señales. Donde otra vez el genio creador de Luis Luiggi dejó su estampada su impronta con frases tales como “El mar no divide, une” o “El agua es salud” en las entradas principal y posterior del edificio. Actualmente cuando el Consejo de Almirantes se reúne en Puerto Belgrano lo hace en este edificio.

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La «Torre de Señales» una de las edificaciones más antiguas de la base con una sabia sentencia en su entrada «El mar no separa, une» (Franco Fafasuli/)

La base Baterías – Infantería de Marina

“Patriae Semper Vigiles” o -dicho en español- “Siempre Alertas por la Patria”. El lema de los infantes de marina es la definición más breve y exacta de su tarea. No obstante Infobae requirió del Contraalmirante de Infantería de Marina Guillermo Pablo Ríos actual comandante de este componente del poder naval precisiones acerca del rol del cuerpo que comanda: “La Infantería de Marina es una las cuatro ramas de la Armada Argentina y su misión principal es la de proyectar el poder naval desde el mar hacia la tierra de acuerdo a la misión que se le imponga a la Armada”.

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En el museo de la Infantería de Marina en la base Baterías se atesoran 121 años de historia de este componente del poder naval de la Nación (Franco Fafasuli)/)

Siendo precisamente la base Baterías la sede donde se asienta el comando, el jefe naval explicó que “la base obtiene su nombre por ser en ese lugar donde se emplazaron las primeras baterías de cañones de gran calibre pertenecientes a lo que originalmente se denominó Servicio de Artillería de Costas y que tenía como propósito defender el ingreso al puerto militar a lo largo de la ría de Bahía Blanca”.

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Cada piedra con la que se construyeron los alojamientos de las piezas de artillería fue previamente numerada y su armado es una maravilla de la ingeniería (Franco Fafasuli)/)

Recorrer lo que queda en pie de aquellas baterías es un deleite a la vista y un desafío intelectual para intentar comprender cuan grande era el sacrificio y la fortaleza que debían poseer aquellos pioneros infantes de marina para operar con piezas de artillería de gran tamaño y peso con la ayuda de ingenios mecánicos de confección artesanal.

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Proyectiles de 240 mm eran acarreados y cargados en los cañones por intermedio de toda una combinación de artefactos de fabricación artesanal (Franco Fafasuli)/)

Transitar tanto por las baterías en si mismas como por el Museo de la Infantería de Marina, es una sucesión interminable de sorpresas. No se trata solo de apreciar munición de otro siglo y uniformes de época. Ingresar al sector reservado a la gesta de Malvinas literalmente tiene un impacto emocional que – al menos para este cronista- no pasó desapercibido. Toparse con el bastón de mando del ex gobernador colonial Rex Hunt, la bandera de los Royal Marines o la bandera kelper que flameaba en las islas Malvinas antes de la recuperación producida el 2 de abril de 1982 es fuerte. Acariciar tímidamente la precaria embarcación con la que comandos anfibios y buzos tácticos tocaron el suelo irredento en la madrugada de aquel día es remontarse a aquella jornada sin posibilidad de escape. La motocicleta del mensajero del gobernador y algunas otras “joyas” están allí custodiadas por los camaradas del Capitán de Fragata VGM Pedro Ghiachino.

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Sacos de Pólvora para las piezas de artillería emplazadas en la base Baterías (Franco Fafasuli)/)

Los 121 años de historia de la Base de Infantería de Marina Baterías, además de ser el marco referencial de una rica historia operativa, no son óbice para dejar de mencionar que en esas instalaciones tiene su asiento – entre otras unidades – el Batallón de Infantería de Marina número 2. La unidad lleva precisamente el nombre del primer militar argentino caído en combate en Malvinas: el ya mencionado Capitán de Fragata Pedro Edgardo Giachino.

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Los Comandos Anfibios son un cuerpo de elite dentro de la Armada (Franco Fafasuli)/)

La Agrupación de Comandos Anfibios es otra de las unidades de la I.M. que se alojan, entrenan y capacitan dentro de la Base Baterías. Estos comandos constituyen uno de los grupos de elite de la Armada Argentina, como también lo hace el personal de infantería de la Flota de Mar.

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En el museo de Baterías descansan los pabellones de guerra de unidades de Infantería de Marina pasadas a reserva. Pero otras unidades los reemplazan fieles a su lema. «Patriae Semper Vigiles» (Franco Fafasuli)/)

Este batallón, junto con el resto de los que integran la FAIF (Fuerza de Infantería de la Flota de Mar), se adiestran y capacitan específicamente en operaciones anfibias, operaciones de combate convencionales, operaciones humanitarias y de apoyo a la comunidad, a través de ejercicios específicos, conjuntos y combinados que se realizan en el terreno y en el gabinete de análisis.

Además según pudo saber Infobae, la Fuerza de Infantería de Marina ha desarrollado en la base un comando de evaluación para determinar si los distintos componentes del cuerpo se encuentran aptos para el desempeño en el terreno. “Unidades de infantería de todo el país, se trasladan a Baterías para ser evaluadas y luego retornan a su locación de asiento habitual”, sostiene el próximo jefe de la FAIF Capitán de Navío de IM Gómez Nolasco.

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Desde el Drone de Infobae, las baterías de artillería montadas para defender el puerto militar sobre la ría de Bahía Blanca (Franco Fafasuli)/)

Las tareas de adiestramiento en la base incluyen al Batallón de Vehículos Anfibios Nº1, al Batallón de Comunicaciones Nº1, a la Compañía de Ingenieros Anfibios, al Batallón Comando y Apoyo Logístico, a la Agrupación de Comandos Anfibios, al Batallón de Artillería de Campaña Nº1 y al Batallón Antiaéreo. Además, junto a las unidades del Comando de la Flota de Mar y del Comando de la Aviación Naval planifican y ejecutan las operaciones de forma integrada dado que doctrinariamente los cuatro componentes de la Armada son subsidiarios a un objetivo común.

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Infobae repasó junto a las autoridades de la fuerza la rica historia de la Infantería de Marina de Argentina (Franco Fafasuli)/)

La base Comandante Espora – Aviación Naval

Ligeramente separada de las bases de Puerto Belgrano y Baterías, se encuentra este tercer componente de la “triada naval” existente en la zona. La base Espora fue construida entre 1936 y 1939 y sufrió una ampliación importante en 1977. No solo es el asiento del Comandando de la Aviación Naval sino que además constituye el asiento y apoyo logístico de las unidades dependientes de la Fuerza Aeronaval 2 y comprende a la Primera y Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros además de a Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina, la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque y el Centro de Adiestramiento de la Fuerza Aeronaval 2.

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Teniente de Navío Sebastián Acevedo destinado en la Primera Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros (Franco Fafasuli)/)

Tal como diera cuenta Infobae, el componente aeronaval de la Armada ha sido empeñado entre otras tareas, en el patrullado aéreo de las 200 millas marinas correspondientes a la zona económica exclusiva de la Argentina trabajando en forma coordinada además de con las unidades de la Flota de Mar, con efectivos y medios de la Prefectura Naval Argentina.

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Teniente de Navío Gonzalo Montoya integrante de la Escuadrilla Naval Antisubmarina (Franco Fafasuli)/)

En la misma base aeronaval, se encuentra el museo de la fuerza. En el se pasa revista a una rica y no siempre conocida historia que tiene sus orígenes a principios del siglo XX, lo que constituye una sorpresa para todos los visitantes al predio. Uno de los hitos de este componente de la Armada Argentina lo constituye el vuelo polar de Hermes Quijada. El marino, siendo capitán de fragata y al mando de un Douglas DC-3 se convirtió en el primer argentino en llegar al Polo Sur el 6 de enero de 1962. Quijada alcanzó la jerarquía de Vicealmirante post mortem ya que falleció trágicamente al recibir seis disparos de manos de un grupo extremista perteneciente al ERP el 30 de abril de 1972.

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El Director del Museo de la Aviación Naval Capitán de Fragata Héctor Monteverde (Franco Fafasuli)/)

Silencio

Sobre el fin del recorrido, un toque de trompeta irrumpe entre el canto de los miles de pájaros que sobrevuelan la BNPB. Es la inequívoca señal que precede a la ceremonia de arriado del pabellón en el mástil principal. El acto se replicará en forma simultánea en cada punto de la base en el que una bandera de guerra se encuentre izada. Cae el sol, el día termina y las obligaciones del servicio también. No obstante en cada unidad o destino, hombres y mujeres de mar quedan apostados de guardia velando el sueño de los camaradas, velando el sueño de todos. Como apropiándose del lema de los Infantes de Marina…”Siempre alertas por la Patria”.

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Pabellón de Guerra del Destructor ARA Santísima Trinidad (D-2) Desde esa unidad de la Flota de Mar se lideró el desembarco argentino en Malvinas en la madrugada del 02 de abril de 1982 (Franco Fafasuli/)

Fotos y Videos Franco Fafasuli

Fuente: InfoBae

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