INSEGURIDAD: CRÓNICA DE UNA NUEVA TRAGEDIA

El desgarrador crimen de Cristian Bejaro de 34 años, ocurrido en Ezeiza, es otro de los casos que lamentablemente engrosan la triste y extensa lista de víctimas de la inseguridad en que lo único que varía son los nombre pero el denominador siempre es el mismo, la inseguridad es un flagelo que parece no tener solución a la vista.

A Bejaro lo mataron delante de su hijo de tan solo 14 años que estaba probando un cuatriciclo que su padre le acababa de regalar, delincuentes los abordaron con el fin de robarles, el hombre se resistió y lo ejecutaron, su hijo testigo del aberrante suceso fue quien pidió ayuda a los automovilistas que pasaban por el lugar.

Hablar de inseguridad en Argentina es referirse a un problema eternamente irresuelto, todos recordamos las marchas multitudinarias por el caso Blumberg, todos prendimos una vela blanca reclamando un cambio, ¿cambio algo desde entonces? al contrario, sigue sin resolverse las problemáticas adyacentes a la inseguridad (marginalidad, exclusión, pérdida de valores etc.) aumentaron en este contexto, vemos como ya es “normal” porque nos hemos malacostumbrado a la desprotección , incluso en algunas zonas los vecinos se cuidan entre ellos.

Mientras otra familia se suma a la lista negra, observamos cómo esta problemática crece en forma continua y nadie hace nada o al menos es esa la sensación que tienen muchos ciudadanos, ¿Qué debe ocurrir para que se encare esto seriamente?, la seguridad y la justicia son reclamos históricos en Argentina, reclamos que nadie atendió ni atiende. Cristian Bejaro es el nombre de la crónica de hoy, otro nombre que la sociedad olvidará cuando aparezca el siguiente caso… mientras seguiremos igual, en un país en el que la vida de las personas parece no ser la prioridad.

FIN.