A 189 AÑOS DEL FUSILAMIENTO DE DORREGO: ¿PRIMER GOLPE MILITAR EN ARGENTINA?

El fusilamiento de Dorrego, obra de Rodolfo Campodónico

El fusilamiento del gobernador, de la provincia de Bs. As., Manuel Dorrego fue sin dudas uno de los acontecimientos históricos más trascendentales, luego de la derrota en la guerra con Brasil (1825-1828) que si bien en el campo de batalla los soldados de las provincias unidas del rio de La Plata iban ganando contra el imperio del Brasil, independizado de Portugal en 1822, por la disputa por la Provincia Oriental, a pesar de que se estaba triunfando, el presidente Bernardino Rivadavia (1826-1827), cediendo a los intereses de Gran Bretaña, firmó un tratado de paz en el que entregaba la posesión de la Banda Oriental a Brasil.
Como consecuencia de este verdadero acto de traición Rivadavia se vio forzado a renunciar en junio de 1827, en un contexto absolutamente inestable el líder del partido federal porteño se hace cargo de la gobernación de Buenos Aires.
Durante su breve gobierno Dorrego implementó medidas tendientes a beneficiar a los sectores de bajos recursos cómo fijar temporalmente el precio de la carne, entre otras que le valieron el apodo de “padre de los pobres”.
Pero un oscuro destino trágico se mecía sobre él. El general Juan G. Lavalle, un militar proveniente de la guerra con Brasil utilizando el ejército de la patria derrocó a un gobernante legítimo. Dorrego huyó al interior de la provincia pero es capturado en Navarro el 13 de diciembre de 1828, Juan Lavalle se negó a conversar con Manuel Dorrego e inmediatamente ordenó que se lo fusilara por traición. Dorrego, indignado, contestó:

Dígale que el gobernador y capitán general de la provincia de Buenos Aires, el encargado de los negocios generales de la república, queda enterado de la orden del señor general. A un desertor al frente del enemigo, a un enemigo, a un bandido, se le da más término y no se lo condena sin permitirle su defensa ¿Dónde estamos? ¿Quién ha dado esa facultad a un general sublevado? Hágase de mí lo que se quiera, pero cuidado con las consecuencias.

Las consecuencias del hecho se expandieron más allá de nuestras fronteras. Así Bolívar, en mayo de 1829, le escribiría al general Pedro Briceño Méndez que

“en Buenos Aires se ha visto la atrocidad más digna de unos bandidos. Dorrego era jefe de aquel gobierno constitucionalmente y a pesar de esto el coronel Lavalle se bate contra el presidente, le derrota, le persigue, y al tomarle le hace fusilar sin más proceso ni leyes que su voluntad; y en consecuencia, se apodera del mando y sigue mandando literalmente a lo tártaro.”

¿Iniciaron así los golpes de Estado en Argentina?