MEMORÁNDUM CON IRÁN: ¿AVANCE JUDICIAL O MANTENCIÓN DEL STATU QUO?

La resolución del juez Claudio Bonadio de pedir la detención de los implicados en la investigación del tratado bilateral que se ha conocido como “memorándum de entendimiento” viene a agregar convulsión a un año cargado de espasmos políticos. El hecho más trascendental es  el pedido  del desafuero y detención de la expresidenta y recientemente electa senadora, Cristina Fernández de Kirchner.

La causa que investigaba el fiscal (probadamente asesinado) Alberto Nismán y que, de forma muy llamativa, el juez federal  Daniel Rafecas fue reticente a investigar este año y por un evidente efecto catalizador sin dudas producida por los tiempos políticos que corren.

El excandidato a vicepresidente Carlos Zannini, el líder piquetero Fernando Esteche y el también líder piquetero Luis D´Elia, rosan el plano tragicómico el hecho de que estos personajes estuvieran involucrados en un asunto geopolítico nada más y nada  menos que con el país acusado de perpetuar el peor atentado terrorista ocurrido en nuestro país y toda Sudamérica en 1994, la acusación “es traición a la patria” y encubrimiento.

Las reacciones no se hicieron esperar y CFK brindó una conferencia de prensa en la que tildó este pedido del magistrado de “disparate jurídico”,  y que la decisión de  Bonadio era un plan “orquestado” por el gobierno.

Ahora y a modo de muestra del ajuste de la justicia a los tiempos de la política, un detalle, si este pedido hubiera tenido  lugar veinte días atrás CFK no tenía fueros y quedaba presa, si el así lo hubiese querido, entonces ¿por qué esperó a que jurara y tuviera los fueros?, ¿tendrá algo que ver esto con la tesis de que al gobierno le sirve “CFK 2019”? son interrogantes sin respuesta, pero la principal pregunta respecto a esta cuestión es ¿llegará la justicia?.