FIFA gate: La pelota se manchó

El escándalo de corrupción sin precedentes y a escala global que rodea al fútbol es una ineludible demostración de que la ambición puede corromper a muchas personas a la vez, sin importar nacionalidades, valores e ideologías, este tan voluminoso como penoso hecho mundialmente denominado “FIFA gate” tiene importantes repercusiones en nuestro país, ya que un personaje central en esta trama es el expresidente de la AFA y ex vicepresidente de la FIFA Julio Humberto Grondona, quien condujo el fútbol argentino desde 1979 hasta su muerte en 2014, lo cual sugiere una pregunta elemental ¿Si era tan corrupto, en tres décadas y media, nadie pudo detener su accionar? Pasó desde Videla hasta CFK ¿nadie se dio cuenta de nada?
El “FIFA gate” tiene su origen en 2010 por una investigación en EE.UU. e involucrada gran parte de FIFA. Tristemente nuestro país tiene un papel protagónico en todo esto, que si bien rodea al futbol muy poco tiene que ver con el deporte y los valores que transmite, acá se trata de un mecanismo de corrupción de enorme magnitud y un Estado que durante mucho tiempo fue cómo mínimo “inepto”.
La corrupción es una problemática global, ningún país del mundo, por más desarrollado que sea, está exento de este flagelo, pero en Argentina, tristemente, ya es habitual en la política, en el futbol, en el sindicalismo y en tantos otros ámbitos que vamos en camino a fagocitarla y todo redunda en un boom periodístico, en una espectacularización mediática, mientras como sociedad perdemos valores sistemáticamente, la corrupción mancha todo lo que toca, el gobierno, las instituciones, la justicia y ahora la pelota… ¿por qué vendrá después?.
FIN.

Cristian Adrian Umpierre

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