Polémica por los proyectos de reforma tributaria

El impacto de los anuncios presidenciales sobre las economías de la zona cuyana y la fueguina provocaron los cuestionamientos más duros durante el informe que dio Marcos Peña esta tarde. El funcionario dijo que “la rebaja de impuestos dará un saldo positivo”.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, atiende a las preguntas de senadores de la oposición.
Foto: Maxi Faila

Al momento de las preguntas al jefe de Gabinete, Marcos Peña, durante su habitual informe de gestión en el Senado, los legisladores peronistas apuntaron de lleno contra las reformas económicas anunciadas por el presidente Mauricio Macri esta semana. “Con estas medidas condenan a la Provincia a un estallido”, se quejó un senador de Tierra del Fuego, por el impacto de los anuncios en el sector electrónico, mientras que referentes de San Juan y Mendoza le pidieron retroceder en el gravamen al vino.

“Con la baja del impuesto interno, se dejarían de fabricar celulares, tv, aires acondicionados y generaría una pérdida de 9600 puestos de trabajo directo, 16 mil entre directos e indirectos y habría entre 50 mil y 60 mil personas afectadas”, apuntó el peronista fueguino José Ojeda, y le advirtió: “Bajo ningún punto de vista vamos a permitir que en cinco minutos, de golpe y porrazo, esto se venga abajo”.

La quita de los impuestos internos a los celulares, televisores y monitores, que pasarán de tributar un 17% a 0% pusieron en alerta a los fabricantes de Tierra del Fuego, porque entienden que las medidas favorecerían las importaciones. La gobernadora, Rosana Bertone, le pidió una reunión urgente al Presidente.

A su momento, Peña respondió: “Sin ánimo de polemizar, algunas afirmaciones son muy incorrectas, algunas injustas y otras, con todo respeto, un poco irresponsables. Hemos dejado planteada la hoja de ruta con una convocatoria de conceptos generales presentada por el Presidente, para que después los ministros presenten propuestas en distintos ámbitos de debate, antes de ser enviada.”, aseguró el funcionario. Y consideró que “lo rechazable es el intento de plantear que es una imposición cuando sólo es una propuesta que deberá ser debatida”.

“Más allá de su sonrisa, será una cuestión de sentarnos a ver los números juntos, sin pronósticos catastróficos”, insistió Peña, ante la mirada irónica de Ojeda.

A su turno, la camporista Anabel Fernández Sagasti, de Mendoza, atacó duramente al Gobierno nacional. “Le mintieron en la cara a la industria vitivinícola y a los productores mendocinos y del país. No sólo porque negaron hace tres meses estar pensando en nuevos impuestos para el área, sino también que en campaña dijeron que iban a bajar costos impositivos para fortalecer las economías regionales”, y siguió: “El gobernador de Mendoza confrontó a la industria vitivinícola y a los sectores productivos tratándolos de mentirosos y de infundir temor a la industria. Hicieron pasar de largo al gobernador de Mendoza”.

Tras enumerar las formas en que la medida afectaría la economía de la provincia, concluyó: “Mi pregunta es si ustedes están dispuestos a dar marcha atrás con el impuestazo para vinos y mantener la palabra empeñada a la industria”. El reclamo fue acompañado por el Senador Ruperto Godoy de San Juan.

Al momento de la contestación, ambos senadores ya no estaban en el recinto. Peña rechazó el intento de “politizar” y tratar “en esos términos” la medida y consideró que desde el Gobierno consideran que más allá del gravamen al vino, “la rebaja general de impuestos da un saldo positivo”. Igualmente, reiteró la respuesta dada al senador fueguino y convocó a una mesa de diálogo. “Estamos dispuestos a sentarnos a ver los números y buscar el punto común”.

Por otra parte, planteó la diferencia de criterios entre la Organización Mundial de la Salud (OMS) que plantea que se trata de una bebida perjudicial para la salud y la ley argentina que la considera una bebida nacional de tradición cultural. “Hay situaciones conflictivas que debemos poner sobre la mesa para ver cómo abordarlo desde la búsqueda de consenso. Ayudar a promover el vino pero también atender cuestiones de salud y adicciones”.

El peronista formoseño, José Mayans, número dos de Miguel Pichetto en el bloque del FpV, planteó una serie de reclamos: los altos precios del mercado, los costos de las viviendas y elendeudamiento. “No hay Argentina que aguante señor ministro. No va a alcanzar ningún plan económico”, vaticinó. Además, denunció que ahora los pavimentos cuestan más caros que antes.

“El valor de los metros cuadrados de obra publica Antes, un kilómetro de autopista costaba 4,7 millones de dólares hoy pagamos 2,5 millones de dólares. En vías se pagaba 807 mil dólares el kilómetro y ahora 570 mil dólares”.

 

Fuente: Clarín :(https://www.clarin.com/politica/cruces-picantes-jefe-gabinete-oposicion-senado_0_ryY9FjPAZ.html)

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