PARA ATESORAR EN LA MEMORIA: OPUS CUATRO, EL CORO POLIFÓNICO Y AMERICANTO, BRINDARON UN IMPECABLE ESPECTÁCULO EN EL ITALIANO

Coro Polifónico de Lobos

En la noche de ayer (sábado 28), los lobenses tuvimos oportunidad de presenciar un espectáculo de gran jerarquía, de esos de vale la pena ver una y otra vez. Concretamente, nos referimos al festival que se realizó en el Teatro Italiano, donde se presentaron el Coro Polifónico, Americanto, y Opus Cuatro (en ese orden). Tras realizar cada uno su repertorio propio, se formó un admirable ensamble vocal cuando interpretaron, los tres grupos juntos, la Misa Criolla.

Como hemos mencionado, abrió la velada el Coro Polifónico dirigido por Elu Reyes, que interpretó tres temas, a saber: “De Buenos Aires Morena” (milonga), “El último café” (tango, con nuevos arreglos de voces), y “La Adelita” (uno de los clásicos del cancionero mexicano).

Americanto

Americanto con Opus Cuatro

Luego subió a escena Americanto, en lo que constituyó uno de los momentos más emotivos de la velada, cuando se rindió homenaje a Marcelo Micci, quien falleciera el año pasado y fuera integrante de dicho conjunto vocal. Se proyectó un video del grupo en el cual Marcelo era la voz líder, y en una gran sincronización, se levantó el telón de proyección y los actuales miembros de Americanto continuaron en vivo con la interpretación de dicho tema, con el público visiblemente conmovido. Tras esa canción, Luis Giuliano le dedicó sentidas palabras a su amigo fallecido, en nombre de todos los integrantes. Y acto seguido, continuaron deleitando a los presentes con su conocido talento, al cual nos tiene acostumbrado Americanto, desde su fundación en noviembre de 1981. Los espectadores se sumaron entusiastas con palmas y cánticos a la canción insignia de César Isella, “Canción con todos”, una de las más versionadas en Latinoamérica.  Y la “perlita”, fue que para el cierre de su actuación de anoche, cantaron juntamente con Opus Cuatro un clásico de la música popular brasileña: “Fantasía”, de Chico Buarque. Los actuales integrantes de Americanto son: Elu Reyes, Ricardo González, Luis Giuliano, Guillermo Actis Grosso, Oscar Ortiz, Federico Macció, Agustín Maluéndez, y Marcelo Depauli.

EL CONCIERTO DE “OPUS CUATRO”

Opus Cuatro

Fue entonces cuando el público se fue preparando para lo que sería el número principal, la presentación de Opus Cuatro, con su nueva formación, la cual se mantiene desde agosto de 2015: Simón Fahey (Tenor I), Andrés Bugallo (Tenor II), Hernando Irahola (Barítono), y Federico Galiana (bajo). Con el humor que los caracteriza, lograron un química increíble con la platea entre tema y tema, al mejor estilo de Les Luthiers. Y en la faz estrictamente musical, era un éxito asegurado. Las nuevas voces de Opus Cuatro demostraron todo su potencial, en una amalgama de juventud por un lado, y experiencia por otro, tal es el caso de Galiana, uno de los fundadores del grupo en 1968. Además de interpretar tango, bolero y chamamé, es notable la capacidad para que en todos los casos lo hagan con virtuosismo, sin ningún dejo de vanidad, y brindándose a pleno hacia todos quienes tuvieron la oportunidad de asistir.

EL FINAL CON LA MISA CRIOLLA

El Coro, Americanto, y Opus Cuatro, intepretan juntos la Misa Criolla

 

El broche de oro fue después de la actuación individual de Opus Cuatro, cuando dichos artistas se unieron al Coro y a Americanto para interpretar en conjunto la Misa Criolla, obra cumbre de Ariel Ramírez.

En cada una de las instancias que hemos consignado, el público ovacionó de pie a los artistas, pidió bises, y se emocionó en este reencuentro con Opus Cuatro, que visitó Lobos por quinta vez, en una muestra inequívoca de que se valora y se aprecia un espectáculo cuando los artistas dejan lo mejor de sí mismos sobre el escenario.

Concluido el evento, a la salida del Teatro, todos los miembros de Opus Cuatro dialogaron con los espectadores de esta noche inolvidable, y firmaron discos, dado que al término de la Misa Criolla, se podía adquirir el último trabajo discográfico de estos cuatro grandes artistas, que fue editado en 2011.