La obras en la Cuenca del Salado, con el asesoramiento de especialistas de Holanda

ampliación-del-caudal-del-Río-Salado

Considerar al agua como un recurso y no como un problema. Con esa premisa viven diariamente los holandeses, en un país que tiene la mitad del territorio bajo el nivel del mar. Expertos de esa nación recorrieron la cuenca del río Salado, ese curso de agua que tantos dolores provoca con las lluvias extremas a los bonaerenses.

Los especialistas holandeses visitaron la zona en junio de 2106 y recorrieron el curso del río que atraviesa la provincia de Oeste a Este, y elogiaron la infraestructura hidráulica que ya se construyó. "Lo que cambia es el paradigma. No queremos analizar la cuestión hídrica como un problema, sino como un recurso. En ese sentido se produjo esta asistencia técnica que nos ofrece Holanda", indicó el subsecretario de Infraestructura Hidráulica bonaerense, Rodrigo Silvosa.

Con este nuevo esquema se trabajará en los 56 ríos de la provincia. En especial en la reactivación y puesta en funcionamiento de los 23 comité de cuencas, de los que sólo uno es eficiente. "El problema de la gestión del agua no está sólo relacionado con las obras de ingeniería. Es vital conseguir que los comité de cuenca funcionen. Hoy, el único que lo hace bien es el de las lagunas encadenadas del Oeste. Y la clave es que todos los actores se pongan de acuerdo", agregó Silvosa.

Los trabajos sobre la cuenca del Salado se hacen en etapas. Las fases I, II y III ya están terminadas. "Vamos a hacer las obras de la etapa IV (tramo 1) y el Río V. Esto demandará una inversión total es de $ 12.000 millones y en este primer tramo serán $ 1200 millones. Las obras impactarán de manera directa a los municipios de la cuenca central del río Salado: Lobos, 25 de Mayo, Roque Pérez, San Miguel del Monte, Navarro, Chivilcoy, Alberti y Bragado", explicó el funcionario.

Sin embargo, las obras no se harán tal cómo estaban previstas, sino que tendrán una actualización. Aunque es muy temprano para decir qué técnica se aplicará en el caso de uno de los ríos más importantes de la provincia, Klaas de Groot, el experto que envió el gobierno holandés indicó: "Lo importante es evaluar no sólo la cuestión hídrica, sino también lo institucional y lo relacional. El objetivo es que se involucren todos los actores". Así, se refiere a los productores, a los gobiernos en todos sus niveles y a los vecinos. Uno de los problemas en esta zona se debe principalmente al espacio que ganaron áreas productivas y a las canalizaciones, que no siempre se hacen con permisos oficiales.

Silvosa agregó: "En lugar de seguir canalizando y drenando hacia el mar, el objetivo es devolver al río a su cauce natural, que vuelva a ocupar su espacio, respetar humedales que pueden absorber naturalmente los excesos. No será sencillo porque se requerirá un ordenamiento territorial. Es necesario anegar espacios que hoy tal vez son productivos. Pero las reuniones con los intendentes ya empezaron y, por el momento, muestran colaboración”.

En Holanda, la modificación y mudanza de diques, la remoción y relocalización de puentes y de población fueron necesarias para prevenir inundaciones. El polder Noordwaard, al sudeste de Róterdam, fue una llanura inundable hasta 1973, cuando las obras en el Delta lo hicieron adecuado para ganado y vegetales. Ahora, se le devolvió su condición de llanura inundable para evitar el anegamiento de las ciudades río arriba. Hubo que sacrificar áreas productivas. En el área del dique había 26 granjas y 49 viviendas. Varias de estas últimas fueron demolidas y la mayoría de las granjas tuvo que trasladarse a otro lugar.

(Fuente: La Nación)