AGARRATE CATALINA SE PRESENTARÁ EN EL ITALIANO DE LOBOS

YAMANDU CARDOZO – AGARRATE CATALINA

Yamandú Cardozo adelanta detalles sobre la llegada del grupo a la ciudad y los desafíos de este nuevo espectáculo, donde hay agregados audiovisuales y una puesta en escena interactiva inédita para el grupo.

– ¿Cómo se plantea este nuevo espectáculo?

– Es un espectáculo que tiene mucho de la huella identitaria de la murga, pero a su vez el más experimental de la Catalina. Es murguero, pero nos metemos con una cantidad de discursos estéticos y estilísticos con los que todavía no habíamos podido experimentar y eso nos tiene muy contentos.

Agarrate Catalina

– Una característica de la Catalina es el fuerte contenido social, ¿En qué temas se focalizan en este caso?

– Los temas que se tocan en el espectáculo son los que nos atraviesan la vida, desde la preocupación, desde la esperanza, el miedo, la bronca o el humor en sí mismo. En este caso “Un día de Julio” es la historia de este señor súper particular porque es un tipo de 48 años, una mezcla de genio y loco que tiene una cantidad de teorías para solucionar el mundo pero que ni un solo día de su vida se animó a poner un pie fuera de su casa. Este personaje es como un “caballo de Troya” donde metemos una cantidad de temáticas. En general, la temática de la obra habla del intento de transformación desde el lugar que le toca a cada uno e interactuando con el amor y el odio colectivo; en el medio hay de todo, hablamos de la tecnología, del consumo, de los dogmas, de las creencias como separadores de la gente.

– ¿Cómo fue el paso de plantear críticas a cuestiones del Uruguay y a tocar temas más globales, que atraviesan a todos?

– Empezó a pasar en un momento en el que profundizamos esa búsqueda, que fue natural y orgánica desde la necesidad, no como estrategia. Nos pasó que en un momento empezamos a necesitar temáticas que no caducaran con la coyuntura local inmediata, que pasaran más por lo humanístico, entonces nos vimos gratamente sorprendidos de encontrar estas cuestiones.

Tomamos nuestro arte como una forma de entender los metros del mundo donde nos toca vivir, las preguntas y los conflictos del arte son universales y los mismos desde hace muchísimo tiempo, el amor, la vida, la muerte. También nos gusta ser lo más inclusivos posible y que con el destinatario nos entendamos en cualquier lugar.

– En ese sentido estuvieron en gira mundial por los cinco continentes, ¿cómo fue llevar la murga a lugares donde no se la conoce como expresión artística?

– Fue alucinante. En dos meses hicimos 16 países de cinco continentes con la murga subtitulada a 16 idiomas. Una locura hermosa que empezó cuando subtitulamos el espectáculo. Traducir humor y poesía, buscando el equilibrio fue algo buenísimo. Fue muy intenso para nosotros y fue refundacional y nos afirmó en esa búsqueda de temáticas universales. Fue esperanzador a nivel artístico y humano porque descubrimos en la experiencia como colectivo que el arte junta. Todas las barreras y conflictos para el entendimiento que podíamos tener desaparecían en dos plumazos. El bicho humano es la misma porquería en todo el mundo y si de verdad está interesado puede conectar a través de una expresión artística que no es la de una compañía de teatro clásico que ya está entendido el concepto, es un gueto artístico súper local de un país perdido por ahí. Que esa expresión represente a alguien que está del otro lado del mundo es alucinante.

– ¿Cómo crees que impacta su discurso en la esfera política?

– La murga es como un “Frankenstein” de particularidades y una de las insoslayables es que es un bicho que se alimenta de la política. La murga es política. Nosotros lidiamos mucho para que nuestra murga no sea el brazo artístico de nadie. Más allá de tener nuestra ideología o nuestra esperanza puesta particularmente en una manera de entender la política. La Catalina no es una unidad monolítica y cada uno elige lo que vota y vota lo que elige pero sobre todo intentamos mantener a salvo nuestra independencia artística. Entonces podemos criticar desde la caricatura y reírnos, haciendo desde ese filtro un análisis muy profundo de nuestra política a nuestra escala y nuestras posibilidades, de tipos y tipas comunes.

Durante ciento y pico de años en Uruguay la murga ha hecho caricaturas políticas directas, claras, específicas y sin mandar a decir nada. Es una de las cosas que más me enamora del género, no solamente porque tiene la posibilidad de hacerlo, sino que está el código establecido. Los políticos no tienen nada para decir de esa caricatura porque no solo está avalada por los murguistas, sino por toda la gente que lo ve, entonces es como un medio de comunicación no tradicional pero con una fuerza increíble.

– El Carnaval es el lugar ideal para escuchar todas las voces…

– Que durante 45 días se hable y se discuta, cada murga con su postura política del momento, la historia de la gente que en general no tiene voz, donde se tiene la chance de hacer su análisis político desde el lugar que quiera y con licencia artística para matar está buenísimo.

En nuestro caso hemos elegido que el humor esté liberado de la agresividad innecesaria y gratuita que es sólo efectista. Desde la Catalina hemos intentado que nuestro humor sea crítico, duro y que sea caricaturesco, pero que la propia persona caricaturizada pueda verlo y le pique pero que entienda que no es con agresividad.

Un día de Julio se presentará el próximo Viernes 25 de Agosto a las 21:30 hs. en el Teatro Italiano de la ciudad de Lobos, las entradas ya se encuentran en venta en el teatro.

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