Preocupante: en hospitales como el Posadas, el 20% de las embarazadas llega con problemas de adicciones

Afecciones cardiovasculares y cerebrales, malformaciones, trastornos de conducta y problemas de sueño son sólo algunas de las secuelas más comunes que sufren los bebés cuyas madres consumen drogas durante el embarazo o el período de lactancia, aseguró una neonatóloga del Hospital Posadas, quien aseguró que “el 20% de las embarazadas” llegan allí con problemas de adicciones. Sin embargo, este porcentaje se repite, con pequeñas variantes, en varios nosocomios porteños y del conurbano.

La integrante del servicio de Neonatología del hospital Posadas, Viviana Videla, explicó que “si bien esta problemática hoy se hace pública por el caso del bebé de una turista argentina en Punta del Este que había consumido cocaína y metanfetminas, en nuestro país esta es un problemática que se registra de manera recurrente y alcanza a mamás de diferentes edades y niveles sociales”.

“Uno de los grandes problemas es que en los primeros dos meses de gestación muchas chicas no saben que estaban embarazadas y siguen consumiendo; también están las que lo saben y consumen igual. Los casos de adicciones se presentan en cerca del 20 por ciento de las mamás adolescentes que se atienden en el hospital Posadas”, puntualizó.

La médica indicó que “la persona que se quiere drogar lo hace con cualquier sustancia que estimule el cerebro a la que pueda tener acceso, sea cocaína, metanfetaminas, marihuana, pasta base, quita esmaltes, nafta,  y cualquiera de esas sustancias que pasa por el cerebro también se concentra en alta cantidad en la leche materna”.

“Aunque el porcentaje de sustancias que va a consumir el bebé a través de la leche materna va a depender de la cantidad de tiempo que haya pasado entre el consumo de la mamá y momento de lactancia siempre va a haber una transferencia; por eso es importante que cualquier mamá que este embarazada o en período de lactancia no consuma ni drogas ni alcohol”, apuntó.

Videla agregó: “Para el bebé hay secuelas que son inmediatas cómo la irritabilidad o los trastornos de conductas; pero hay otras secuelas que se hacen visibles con el paso del tiempo como el trastorno del sueño o las conductas adictivas”.

“En el hospital Posadas atendemos muchas mamás de gran parte del conurbano bonaerense y en muchos casos vemos mamás de 34 años que vienen acompañando a su hija de 14 embarazada y ese bebé lleva la carga de ser tercer generación de adictos; eso hace que registremos muchos casos de afecciones cardiovasculares, malformaciones cerebrales y de las extremidades y otros problemas que surgen cuando en el desarrollo del cerebro del bebé las sinapsis son condicionadas por las sustancias que consume la madre”, enfatizó.

Videla remarcó que “desde el punto de vista ético es una gran responsabilidad para el equipo tratante porque las secuelas son altamente incapacitantes tanto para la madre que consume como para el lactante debido a los riesgos de infecciones graves, desnutrición, daño en el neurodesarrollo, eventos isquémicos cerebrales, corazón y otros órganos, incluida la muerte”.

“Por este motivo la lactancia está contraindicada en madres adictas según recomendación de la Sociedad Argentina de Pediatría; pero también hay que considerar que la experiencia en otros países como Australia y Canadá donde se tienen en cuenta el principio del mal menor aconsejan no suspender lactancia tomando en cuenta los beneficios del apego”, agregó.

La médica contó que “en el hospital Posadas trabajamos con los pacientes de manera abierta y no punitiva porque muchas mamás son adolescentes y creen que si cuentan que consumen pueden ser castigadas o les pueden sacar el bebé; las acompañamos desde la confianza y la confidencialidad porque cuando una chica que está embaraza o es mamá cuenta que consume no tenemos un paciente, tenemos dos”.

“El cerebro del ser humano se desarrolla hasta los 25 años de edad y por eso es importante que el abordaje de un problema de adicciones sea lo más temprano posible, para eso las acompañamos y también hacemos controles periódicos de metabolitos en la orina de bebé para saber que no es expuesto a sustancias”, añadió.

Por su parte, la toxicóloga Silvia Cortese aseguró que en el acto de amamantamiento “el metabolito de la cocaína, el éxtasis, así como también de muchos opiáceos, pasan a la leche materna en las embarazadas. Hay mucha desinformación al respecto, en particular por el tema del alcohol”.

“Nuestra recomendación es que la embarazada no debe ingerir ninguna sustancia durante la gestación, aunque depende de la dosis a la que se expuso la madre, el grado de afectación en su hijo”, explicó la especialista quien remarcó que en los hospitales “vemos con frecuencia a embarazadas que nos refieren que consumen cocaína y alcohol, por lo que le recomendamos que no amamanten, sólo le den suplementos lácteos”.

(Fuente: La Prensa)