Cárceles de la Provincia: Miles de internos se capacitan en los talleres de panadería, dulces y textiles

El Servicio Penitenciario Bonaerense habilitó talleres de panadería, dulces y conservas, textiles, chapa y pintura para los más de 36.000 internos de la provincia, donde ya funcionan 42 de los 77 nuevos espacios previstos para capacitarlos en oficios y facilitar su reinserción social.

El plan elaborado por el Ministerio de Justicia prevé para lo que resta del año terminar de desarrollar esos talleres, 33 espacios nuevos y 44 puestas en valor, a los que se suman carpintería, herrería, tambo y quesería, huerta, lavado de autos y camionetas.

 

“Hay una decisión política de la gobernadora María Eugenia Vidal de llevar adelante un trabajo que otorgue a las personas las oportunidades que no tuvieron afuera y les acerque un valor incorporado a partir del rol del Estado”, explicó el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari.

 

El más reciente es el taller de herrería y carpintería de la Unidad 10 de Melchor Romero, que se habilitó en un “espacio que estaba en desuso, en muy malas condiciones edilicias y que fue reparado y acondicionado en su infraestructura, fundamentalmente en las instalaciones eléctricas y en la provisión de máquinas y herramientas que les permitan a los presos realizar sus tareas”, señaló.

 

Así, el programa diseñado por la cartera de Justicia y canalizado por la Dirección General de Asistencia y Tratamiento penitenciario, busca dar a los internos “herramientas de reinserción social para evitar que cuando salgan vuelvan a cometer delitos”. El diagnóstico se elaboró teniendo en cuenta que en la actualidad, casi la mitad de las personas que ingresan al Servicio Penitenciario Bonaerense ya estuvieron alojados en alguna cárcel al menos una vez. “Diseñamos un programa para la mejora de la formación profesional y el trabajo en contexto de encierro, ya que tanto el sistema educativo como el de trabajo dentro de las cárceles son antiguos o no funcionan”, explicó Ferrari.

 

Para ello, también se habilitaron ocho Centros de Formación Profesional a través de convenios con la Confederación General Empresaria de la República Argentina (Cgera) y el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.

 

En lo que va de 2017 a través de la Subdirección General de Trabajo Penitenciario, se dictaron cursos de introducción a la mecánica de motos y mecánica avanzada en la Unidad 12 de Gorina, mientras que también se dictó el primero de esos talleres en la Unidad 1 de Olmos, donde los internos participaron además de cursos sobre reparación de máquinas de coser y calzado. Asimismo, las internas de la Unidad 8 de Los Hornos trabajaron en marroquinería y textil. En tanto, para el mes próximo está previsto que los internos de la Unidad 54 de Florencio Varela participen en cursos de mecánica de motos, y los del Complejo de Magdalena en Gestión de Negocios.

 

Cuando asumió la actual gestión de Vidal, se detectó que “los 15 talleres textiles distribuidos en distintas unidades estaban cerrados”, y que “lo mismo ocurría con la fábrica de fideos de la Unidad 1 de Lisandro Olmos y con la producción de bloques de cemento de la Unidad 18 de Gorina”, destacaron.

 

Asimismo, de los 51 talleres de chapa, pintura y mecánica ligera, “sólo 14 estaban en funcionamiento” y de los 23 talleres de carpintería “sólo seis se mantenían operativos”, mientras que “sólo funcionaban tres de los 24 talleres de herrería instalados”.

 

“También había un deterioro importante en las 28 panaderías de las unidades carcelarias por falta de mantenimiento: carros y bandejas deteriorados, maquinaria fuera de servicio y motores quemados, entre otras cosas”, detallaron.

(Fuente: Ministerio de Justicia)

Las mejoras en los talleres casi duplicaron la cantidad de internos que participan de ellos, mientras que los cursos de capacitación pasaron de 1.800 el año pasado a unos 3.500 durante este año.