CFK sueña con repetir 2011, Massa el 2013 y Cambiemos el 2015

Ya elegidas las cabezas de listas, queda en claro que la discusión dentro del panperonismo será entre kirchnerismo y postkirchnerismo, lo que implica el fin del viejo peronismo que dominó la Provincia de Buenos Aires desde Carlos Saúl Menem hasta ahora.

El recambio generacional del peronismo bonaerense comenzó hace 6 años, cuando Sergio Massa lanzó su Frente Renovador (2012 para los comicios de 2013) y desafió, por primera vez, a los ‘Barones del Conurbano‘; y se terminó de confirmar cuando ‘Cambiemos’ y el kirchnerismo lograron desplazar a varios de los viejos intendentes peronistas de sus cargos (2015). No es el fin de una época, pero sí concluye el comienzo de esa etapa política en la Provincia de Buenos Aires.

 

El 1er. lugar donde se sentirá el recambio generacional será en la Legislatura Bonaerense, donde el oficialismo deberá renovar 12 de sus 44 bancas, el kirchnerismo sólo 8 de 27, el randazzismo 15 de 25 y el nuevo massismo 23 de 34 poltronas. Y se dan 2 factores: porcentualmente, ‘Cambiemos’ es la bancada que menos legisladores renueva (27%) contra el panperonismo que debe revalidar 52% de sus lugares. Si se cumplen las encuestas hasta ahora conocidas, María Eugenia Vidal aparecería como la gran ganadora de este proceso, seguida por Cristina Fernández de Kirchner.

Pero la disputa será por los 3 senadores nacionales y los diputados nacionales de la Provincia de Buenos Aires. Y los armados electorales permiten ver que ‘Cambiemos’ optó por seguir los dictámenes del marketing político, colocando un nombre por cada tema que puede ser central en la campaña, ya sea a favor o en contra (educación, corrupción, seguridad, pobreza y gestión); en tanto que el panperonismo respondió a sus imperativos y necesidades políticas.

CFK no pudo darle todo el espacio que esperaba en las listas a La Cámpora. Ella rebajó al 5to. lugar (casi un puesto de castigo) a Daniel Scioli (recordemos que antes del tema “embarazo de Gisela Berger” iba a ser cabeza de lista o el N°2 a senador nacional), y lleva en 3er. lugar al presidente del Partido Justicialista provincial, Fernando Espinoza, una figura que no quería cerca, pero a la que tuvo que recurrir ante la negativa de la intendente de La Matanza, Verónica Magario, a tener una “candidatura testimonial”.

Si bien Cristina Fernández cree que tiene asegurada la elección a senadora nacional, se tendrá que someter a críticas que no le gusta escuchar y controlará un muy limitado circuito de medios para presentación de su ‘relato’. Es cierto que ella tiene planes de caminar el Gran Buenos Aires, en especial, las zonas más pobres, donde sabe que tiene la mayor cantidad de votos. Sin embargo, era algo que no quería hacer y ahora deberá, salvo que mande a otros a juntar los votos.

Florencio Randazzo perdió antes de empezar. Nunca pudo crear un proyecto alternativa a CFK y todo indica que se presenta a elecciones más para “cumplir su palabra” al macrismo, antes de buscar darle una lección a la persona que le arrebató la posibilidad de ser gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Tan chiquita quedó su lucha, que Mario Ishii se bajó y mandó a las PASO a su Jefe de Gabinete, Gastón Yañez, mientras que el alcalde de José C. Paz irá como candidato a senador provincial.

Por estas horas, no queda claro si Florencio Randazzo logrará que le aprueben su lista en el Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires, por lo cual puede afirmarse que su ‘política de silencio’ no llevó a nada. No atrajo intendentes municipales y su obstinación de pedirle a Sergio Massa que participe de la interna peronista descartó todo intento de formar una alianza que le hubiese venido muy bien a las 2 fuerzas.

Sergio Massa es candidato. Tampoco le queda otra opción si quiere mantener viva la llama de su proyecto presidencial para 2019. Él afirma que se enfocará en CFK afirmando que fue quien la frenó en 2013 “y volveré a hacerlo”; pero otros dicen que, en verdad, él competirá con la ex Mandataria para encarnar el antimacrismo más moderado. Y seguirá con su intento de superar “la grieta”, pese a que el escenario electoral que se articuló es más agonal que en 2015.

Una mente maquiavélica podría esperar que el macrismo y el antikirchnerismo voten en masa en la interna del peronismo bonaerense a favor de Randazzo, para hacerlo crecer como opción para los peronistas; pero ese tipo de jugadas tiene pocas posibilidades de éxito en una Argentina donde el votante es conservador y cuida su voto.

Todavía es muy temprano para conocer quiénes fueron los ganadores y perdedores de los armados de listas. Pero ‘Cambiemos’ buscó figuras confiables, que tengan en orden sus respectivos informes Veraz; y con ínfimas posibilidades de ser tachadas de “corruptas”, la palabra que más daño le hace al macrismo a la hora de ser elegido por los votantes independientes.

CFK intentó algo similar con Jorge Taiana (quién se fue del Gobierno enojada por sus desprecios) y en la lista a diputados nacionales con la economista ultrakirchnerista Fernanda Vallejo, quien estuvo en el Ministerio de Economía con Axel Kicillof; Roberto Salvarezza, un bioquímico que estuvo al frente del Conicet entre 2012 y 2015 -dejó cientos de “ñoquis” con becas que fueron eliminadas por el macrismo-; y la gremialista Vanesa Siley, de La Cámpora).

La vieja guardia kirchnerista que termina su mandato en Diciembre, se quedó sin puestos a salir. Juliana Di Tullio, Carlos Kunkel, Héctor Recalde y Diana Conti tuvieron que ceder sus lugares a Leopoldo Moreau, Hugo Yasky, el nieto recuperado Horacio Pietraglia y Laura Russo, la esposa del intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk.

Sólo Juliana Di Tullio y Héctor Recalde aparecen como suplentes en la lista de senadores nacionales. ¿Acaso es un adelanto de que CFK y Jorge Taina pueden ser “candidaturas testimoniales” y que no jurarán en sus bancas si son elegidos? Eso se especulaba dentro del peronismo por estas horas, pero el rumor sería una maniobra típicamente ‘cristinista’.

Otro ‘castigado’ por Cristina Fernández fue Juan Cabandié, quien quedó 3ro. en la lista a diputados nacionales por Ciudad de Buenos Aires y tuvo que cede lugar a Daniel Filmus, el eterno perdedor en las elecciones ejecutivas; y a Gabriela Cerrutti, quien milita en el partido de Martín Sabbatella. Con estos cambios, el peronismo quedó relegado a cargos que difícilmente obtengan premio, lo que implica que el recambio generacional también se dará en el distrito que le es más mezquino al peronismo y al kirchnerismo.

De la lista de Florencio Randazzo poco hay que decir. Carece de nombres de peso o que puedan arrastrar votos, se tuvo que armar medio a las apuradas el sábado 24/06 en el Palacio Raggio, donde él estableció su centro de campaña, y enfrentó al menos 2 duras discusiones con el grupo de intendentes que lo secundaban porque varios de ellos le anticiparon que buscarán alianzas con el kirchnerismo en sus distritos. Incluso, alguno, en ‘off the record’, no dudó en decir: “El Flaco está solo, nadie va con él”.

En el massismo, Felipe Sola logró ser cabeza de lista. Mirta Tundis dejó Ciudad de Buenos Aires y va por la Provincia. Daniel Arroyo y Jorge Sarghini ocupan los siguientes lugares. Sin duda, los 3 hombres citados están en condiciones de discutir la gestión de María Eugenia Vidal y los 4 pueden atacar el “modelo de economía macrista”, si es que existe ese “modelo”. Además, Felipe Sola y Jorge Sarghini pueden apuntar hacia el peronismo bonaerense para atraer votos. Es un buen armado.

Pero la sorpresa fue que Libres del Sur, de Vicky Donda, terminó por irse de 1País en la Provincia de Buenos Aires, lugar donde ella fue recibida con bombos y platillos hace menos de 3 semanas. Sin embargo, como Sergio Massa no ofreció espacios destacados a sus candidatos, rompieron sobre el filo de la madrugada, lo que obligo a rehacer las listas.Según las fuentes, Sergio Massa le ofreció a Jorge ‘Huevo’ Ceballo ser 11ro. en la lista de diputados nacionales, y el de Libres del Sur lo rechazó; lo subieron a 10mo, 9no. y hasta 8vo. Pero el ego de Ceballo no aceptó, y renunció a la alianza massista. Sin embargo, el acuerdo de ir juntos se mantiene en el resto de los distritos. Un pequeño papelón que confirma el riesgo que implicó el armado electoral.

En Ciudad de Buenos Aires, ‘Cambiemos’ también tuvo modificaciones de última hora. Sin embargo, no hay duda que la gran ganadora fue Elisa Carrió, quien cobró carísimo (en cargos que obtendrá con certeza) el pase de Provincia de Buenos Aires al territorio porteño, aunque sufrió la baja de Fernando Sánchez, quien del 4to. puesto en la lista a diputados nacionales pasó a una oficina cerca del Jefe de Gabinete, Marcos Peña. ¿’Lilita‘ logra ingresar a la Jefatura de Gabinete de Ministros o ha perdido un alfil?

Hay un dato que lleva a especulaciones: Fernando Sánchez es uno de los más cercanos colaboradores de Elisa Carrió y el abogado que patrocina las denuncias de la legisladora chaqueña contra funcionarios yexfuncionarios kirchneristas o macristas. ¿Implica esto que la titular del ARI puso en la gestión gubernamental a alguien de su confianza o acaso el Jefe de Gabinete tiene bajo vigilancia las futuras denuncias que podría presentar la creadora de la Coalición Cívica y el Frente Progresista? Todo mostrador tiene 2 lados.

Si ‘Cambiemos’ quiere, también puede plantear la pelea entre antikirchnerismo y neokirchnerismo o entre “cambio” y “ex funcionarios”. Sin embargo, la lista del oficialismo no tiene economistas que pueden defender la gestión nacional, ni figuras de peso para enfrentar en los medios a Daniel Filmus o Martín Lousteau, muy fogueados en esas lides.

Pocos son los porteños que recuerdan que Martín Lousteau fue funcionario kirchnerista o autor de la exResolución 125, que puso en vilo al país; y Daniel Filmus pocas veces tuvo que afrontar críticas sobre su gestión en el Ministerio de Educación o su paso por la Cancillería. Por lo cual, aprovechar “la grieta” se hace más complejo, aunque el votante porteño tiene muy en claro quién es Elisa Carrió y lo que representa. Así como en la Provincia bonaerense los candidatos verdaderos son María Eugenia Vidal y Mauricio Macri, en la Ciudad lo será la chaqueña y su lucha contra la corrupción.

Fernando Sánchez. Para el ‘lilito’, el kirchnerismo quería que la Argentina “Argentina explote como explota Santa Cruz”

Pero, más allá de los nombres y las implicancias que puede tener la designación de uno u otro en un cargo, ya hay 5 conclusiones de esta carrera hasta el cierre de listas:

1. Es demasiado extenso y cargado de especulaciones el lapso desde que comienzan a circular los primeros nombres para candidaturas hasta que se confirman. Le provoca hartazgo hasta a quienes la política con interés, y no atrae a quienes prefieren ignorarla. Además, desgasta a ciertas figuras, que terminan por perder antes de empezar, tal como el caso de Florencio Randazzo, quien llegó para enfrentar a CFK y termina en una PASO contra un funcionario de 3er. nivel.

2. Las estrategias trazadas pocas veces tienen éxito. Ni Cristina Fernández, ni Florencio Randazzo, ni Sergio Massa, ni Vicky Donda, ni Margarita Stolbizer alcanzaron sus metas iniciales, y terminaron todos corriendo detrás del armado de las listas. Incluso ‘Cambiemos’ gastó una pequeña fortuna por imponer la figura de Facundo Manes para que un ‘Veraz’ y algo de ego lo dejaran fuera de la política.

3. El peronismo está lejos de elegir el nuevo liderazgo que debe emerger luego de la derrota electoral de 2015. CFK comenzó con dudas de ser candidata y terminó por ir a un enfrenamiento con 2s de sus ex empleados y un ministro de Educación oficialista que tiene el apoyo del papa Francisco y un carácter que hace difícil que se lo pueda hacer enojar. Este escenario es ideal para gobernadores peronistas que quieren ser los nuevos líderes del peronismo tales como Juan Carlos Schiaretti, Sergio Uñak, Juan Manuel Urtubey y Jorge Capitanich, quienes controlan con calma sus respectivos distritos y pueden hacer muy buenas elecciones.

4. Las postulaciones de CFK, Sergio Massa y Florencio Randazzo permiten volver al mismo escenario dicotómico que le facilitó a María Eugenia Vidal ser gobernadora de Buenos Aires y a Mauricio Macri Presidente de la Nación; o dicho de otra forma, el mismo que hizo que el kirchnerismo perdiera el control de la Provincia y de la Nación. Justo lo que buscó la Casa Rosada y La Plata desde Marzo 2016.

5. Sin duda la elección será ideológica, salvo en el Gran Buenos Aires, donde la economía tendrá un peso enorme. Si el panperonismo tiene la posibilidad de obligar al macrismo a hablar de economía, tienen ganada la elección. En caso contrario, esta historia se definirá recién en 2019, cuando Mauricio Macri pondrá en juego su gestión y Cristina Fernández su liderazgo. Hasta entonces, viviremos en campaña electoral constante.

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