EDITORIAL: EL PARQUE MUNICIPAL, “VESTIDO PARA LA OCASIÓN”


Como los vecinos sabrán, se acerca un evento deportivo muy importante, tal es el caso de las 15º Olimpíadas del Salado.
Hay muchas cosas que no se dicen porque no resultan convenientes para el poder político de turno, y otras que se ocultan porque es más cómodo no hablar de ciertos temas. Esconder la basura bajo la alfombra no conduce a nada. Hace años que el Parque Municipal está en estado de abandono, pero como a alguna mente brillante se le ocurrió hacer la apertura de las Olimpíadas allí, han colocado nuevas luminarias y reparado otras, han pintado el acceso a dicho espacio verde. Para que lo vean los demás, digamos. Para que quienes nos visitan vean que somos “grosos”, que tenemos un parque, que Lobos es una ciudad donde se cuida el Medio Ambiente y los espacios públicos. Nunca se puso empeño en forestar, en reemplazar los viejos eucaliptus que van cayendo vencidos por el peso (y el paso) de los años. Aún así, muchísima gente frecuenta al parque para caminar y hacer actividad física. Los baños carecen por completo de higiene (o al menos lo eran la última vez que fui).

Para que se entienda mejor, es positivo que se realicen mejoras en todo lo posible, pero no “para que lo vean los de afuera”. Por otra parte, las Olimpíadas les interesan a un sector determinado de la población: deben continuar realizándose, pero no es que todo el mundo está pendiente de ello. De hecho, la mayor concentración de público suele darse en el show musical de cierre, que en esta edición no se realizará dado que los espectáculos tendrán lugar en la apertura. Todo ello, de algún modo, busca convocar a un público amplio, pero es evidente que excede lo deportivo. A nadie le interesa demasiado la ceremonia de premiación, excepto a aquellos que alcanzaron una posición destacada y que con legítimo orgullo reciben su medalla. O el premio mayor, el codiciado trofeo.
Esta gestión tomó la decisión política de no realizar eventos en la Av. Alem, con la excepción del Desfile Aniversario de Lobos. Si se hubiera realizado en dicho lugar el desfile de las delegaciones participantes, que cuenta con una iluminación óptima, se hubiera ahorrado una cantidad considerable de dinero. Es cierto que entorpece el tránsito, pero es una vez al año.

Durante casi toda mi vida crecí en el barrio del Parque, y ante la ausencia de todos los Gobiernos Municipales, hubo que remarla para conseguir asfalto, gas natural, agua corriente, porque era un barrio olvidado. Me acuerdo cuando pasaba el regador para que no se levantara tierra en las tardes de verano. De manera que a mí no me la van a venir a contar, fueron años difíciles, y costó mucho para todos los vecinos poder mejorar nuestra calidad de vida. Tal vez parezca que en mi análisis hay un dejo de resentimiento, pero no es así. Insisto, celebro que alguien se haya acordado de nuestro principal pulmón verde. Y como dijo el Director de Deportes, que las obras que se hicieron perduren una vez concluida la competencia. Pero si no tenemos en claro las prioridades, estamos en problemas. Punto final.

Patricio Contrera- Director Periodístico.