“LITO” COUDERC PRESENTÓ SU PRIMER LIBRO, EN COMPAÑÍA DE FAMILIARES, AMIGOS Y SERES QUERIDOS

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Afectos, recuerdos, anécdotas: no faltó nada para crear un clima propicio para la literatura. En la librería “El Guardián” (Hiriart 189), uno de los vecinos más queridos de nuestra ciudad, Daniel “Lito” Couderc (84), presentó su primer libro, “Versión no autorizada de un lucerío”. El salón lució colmado de amigos y “compañeros de ruta” de este formidable iluminador, que contribuye en gran medida al teatro y al arte escénico.

Consultado por este medio, nos comentó: “Este libro no lo preparé, me nació. La idea fue realizar una narración o una crónica sobre por qué empecé a hacer esto. Yo me jubilé de una fábrica metalúrgica, y es curioso porque no tiene nada que ver con las letras o con escribir. Un día, unos chicos me invitaron a participar de un taller literario, y acepté, estuve durante dos años. Mi intención fue trazar una reseña de cómo empecé como iluminador. Como todos saben, yo hago iluminación en teatro, y dado que las obras que hacemos nosotros son muy cómicas y bastante antiguas, se me ocurrió la idea de hacer algo para empezar a escribir nuevas obras. Hace más de 20 años que me dedico a la iluminación, empecé con el “Negro” Del Buono, pero ya desde antes siempre estuve vinculado a la Parroquia y hacía los Vía Crucis, Pesebres, y distintas representaciones”.

Añadió Couderc que: “Este oficio es una terapia para mí, y demanda mucho laburo, no es sólo poner una lamparita. Pero lo hago con muchas ganas. Y como yo soy metalúrgico, a raíz de eso fui armando los artefactos. Tengo muchos spots antiguos, y cuando no había medios para hacer las cosas tomaba un tarro de conserva, le metía una lámpara adentro y lo usaba como iluminación. Me acuerdo mucho de Del Buono, era un hombre de carácter, había que hacer las cosas como él decía. Pero yo aportaba mi opinión y me supe adaptar. Pero todo puede fallar: en una oportunidad estábamos haciendo la iluminación con Ricardo “Bocha” Coseglia. Cuando preparamos todo, quiero encender y no tengo tensión, porque Coseglia sin darse cuenta había desconectado el cable (…) Descubrí en todo este tiempo que es algo que me apasiona, y quisiera tener otra vida para poder seguir esto”.

Luciano Gangoni, responsable del taller literario al cual concurrió Lito, manifestó: “Nosotros empezamos con el taller hace dos años, y Lito fue uno de los que se mantuvo durante todo el desarrollo. Fue también quien impulsó el segundo año, y fue una experiencia muy enriquecedora. Lito me acercó el texto un día, yo me hice cargo de la edición, le llevé el borrador que era una sorpresa para él, y lo consideré que sus vivencias y su trayectoria eran dignas de ser contadas. Parte del taller lo hicimos en esta librería, y le estoy muy agradecido a “Vicky” Palazzesi por cedernos el espacio. Esto es nuevo para mí, porque nunca tuve una persona de la edad de Lito en el taller, nos brindó todo su carisma, sus anécdotas, y una motivación increíble. Se tomó todo el taller muy en serio, se enojaba cuando las cosas no le salían, y le puso mucho empeño. No faltó a ninguna de las clases”.

Virginia Palazzesi, propietaria del comercio donde tuvo lugar la presentación, sostuvo: “Para nosotros es un placer compartir este momento, Lito fue un alumno muy cumplidor al taller de escritura que se dictó aquí, yo venía los sábados a trabajar y los veía muy inspirados, y quienes lean el libro podrán comprobar que tiene mucho de su historia personal, pero es un vecino conocido por todos. Sinceramente lo felicito por el empuje y la garra que le puso siempre”.

Marcela y Sandra Couderc , hijas del autor, expresaron: “Nos asombra la lucidez que ha tenido para recordar y plasmar en un libro sus vivencias, y creo que realmente comenzó a ser “Lito”, cuando se dedicó a iluminar escenarios, que es lo que más le gusta hacer. Lo recaudado por la venta de libro (que tiene un costo de 80 pesos), será donado a la Casa del Niño”.