EL PLAN DE REFORMA LABORAL ESCONDE UN AUMENTO DE LA EDAD JUBILATORIA, A PEDIDO DEL FMI

Jubilados

-Así consta en la iniciativa que se terminaría de definir en los próximos días y que va en sintonía con las exigencias del Fondo Monetario Internacional-

El flamante ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, junto al de Trabajo, Jorge Triaca, avanzarían en los próximos días en la confección de un proyecto de reforma laboral que, según la versión oficial, estaría destinado a reducir la elevada informalidad en el mercado de trabajo, que, de acuerdo a datos de la cartera laboral, supera los cuatro millones de personas.

Ahora bien, la iniciativa incluiría un ítem por demás polémico: una revisión integral del sistema jubilatorio que contemplaría aumentar la edad de retiro de las mujeres, que es de 60 años, y la de los hombres, que es de 65. Si bien desde la Casa Rosada afirman que estos cambios por el momento no fueron consensuados con el director Ejecutivo de la Anses, la idea iría en sintonía con exigencias que estaría planteando el Fondo Monetario Internacional para encontrar financiamiento. En ese sentido, Dujovne ha dicho públicamente: “Si el mundo se complica en lo financiero, hay que recurrir al FMI”.

La postura del ministro de Hacienda está poniendo de manifiesto que las constantes promesas respecto a que habría una lluvia de inversiones, tras el acuerdo con los holdouts, quedaron en la nada misma. Y por eso ahora se buscaría desesperadamente asistencia del organismo multilateral.

LOS OTROS PUNTOS DE LA REFORMA SON

Reducción de aportes patronales: el Gobierno ofrecerá a los empresarios hacerse cargo durante tres años de los aportes de los nuevos empleados que se tomen en el mercado laboral del segmento no registrado.

Alcances de los beneficiarios: el límite para el cálculo serían los salarios brutos de hasta $12.000 por mes. Podría ser mayor para regiones extremas del país.

Transformación de planes asistenciales: los módulos que administra Trabajo, que abarcaría a unas 280.000 personas, se convertirían en una especie de “wild card” para facilitar el ingreso del trabajador que cobra un plan social al mercado laboral formal. En este caso el Estado, en lugar de subsidiar a un desempleado o a un empleado informal, tratará de subsidiar una parte del salario convencional mientras dure la prestación social. Se prevé que los beneficiarios de planes sociales aporten al sistema.

(Fuente: Diario Hoy)

Publicidad