LA ERA MACRI Y EL INICIO DE UN ACUERDO SOCIAL

Es momento de romper con el pasado y de “tirar todos para el mismo lado”. El individualismo nos ha conducido a la decadencia moral y a la confrontación. Desde el 10 de diciembre, tenemos en la Argentina un nuevo Presidente, y cada uno tendrá su propio juicio de valor, si está haciendo las cosas bien o no, si las decisiones que toma son acertadas. Hubo que tomar medidas impopulares, que no le gustan a nadie, como el denominado “tarifazo” que sin lugar a dudas todos vamos a padecer. Pero la voluntad popular quiso que Mauricio Macri sea quien conduzca los destinos del país por 4 años, y merece el apoyo de todos los argentinos: lo que lo votaron y los que no. Los que piensan que es de derecha o neoliberal. Los del Partido Obrero. Los del Frente para la Victoria. Brindar un respaldo al Presidente, no implica darle “un cheque en blanco” para que haga lo que quiera. Por el contrario, significa ser consciente de que estamos viviendo momentos difíciles y que si cada uno se encierra en cuatro paredes difícilmente saldremos adelante como sociedad.

La inflación no es responsabilidad exclusiva de Macri, ya que en los últimos tres meses de 2015, antes de que asumiera, los precios comenzaron una escalada sin control. Esto fue a raíz de la promesa del mandatario de liberar el cepo al dólar, promesa que cumplió, y que hoy es motivo de debate entre algunos sectores. Nuestro desafío como ciudadanos, en definitiva, es tratar de cerrar “la grieta”, la pelea estéril por cuestiones políticas, la agresión constante, la violencia por pensar distinto. Lo que esté por venir será mucho más venturoso si aprendemos, de una vez por todas, a respetar el pensamiento divergente. Punto final

 

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