CARTA ABIERTA DE UN HINCHA DE SALGADO

En estos días y por consecuencia de una pasión descontrolada, me he convertido en un “lamentable” protagonista del mundo del fútbol local. Sin reflexionar, osé criticar, calificar y hasta pedí la renuncia del técnico de la primera división del club de mis pasiones, ERROR MAYUSCULO he cometido.

Yo pensaba que el técnico era un DISOCIADOR y me equivoqué, él siempre concentró a los jugadores en su casa, para no molestar, supongo que para no ensuciar el club.

Yo pensaba que el técnico era un SOBERBIO y me equivoqué, pues, si nunca admitió públicamente un error en: manejo de grupo, propuestas de integración e identificación del jugador con el club, tarea de seducción para integrar a la familia del jugador con actividades de carácter social, es porque solo unos pocos lograron descifrar su mensaje.

Yo pensaba que el técnico  DESPRECIABA a la Comisión Directiva en su conjunto y me equivoqué, ya que después de cada partido que dirigió en el que tuvo un resultado adverso, criticó al presidente del club, propuso a otros para ocupar ese puesto y durante casi dos años fueron cambiando esos nombres (en la medida que los aludidos no cumplían con sus expectativas), desde el lado más humano y con el modesto propósito de unir a todos en un gran proyecto común para hacer de Salgado un club con historia sólida.

Yo pensé que el técnico nos había MENTIDO y una vez más me equivoqué ya que públicamente declaró, a algunos medios de comunicación que siguen su impecable carrera, que el Torneo Argentino lo hubiese jugado con los chicos que le pusieron TODO en el torneo de la liga, como premio y reconocimiento al esfuerzo, sin embargo a través de los mismos medios de comunicación me enteré que algunos jugadores decidieron unilateralmente, sin advertirle, casi a modo de traición, tomarse unos días de vacaciones con sus respectivas familias, hecho que lo obligó a contratar con financiamiento externo 12 jugadores del mas alto nivel, para poder cumplir con ese tan noble compromiso asumido ante los chicos y los medios de comunicación.

Yo pensaba que el técnico era un INTOLERANTE y me seguí equivocando, nadie puede dudar, salvo yo, que ante la primera crítica su reacción es propia de un ser reflexivo, abierto y permeable, solo basta con mirar la tele local o leer los suplementos deportivos de los medios gráficos locales, para darse cuenta que jamás utilizo un término inadecuado, nunca descalificó a nadie ni mucho menos provocó con sus dichos situaciones de violencia física.

Cierro esta carta abierta con las palabras que dieron origen a tanta incomodidad pública: abdicó la Reina de Holanda, Renunció el Papa Benedicto, después de esta paparruchada mediática YO abdico a criticar al técnico, abdico a vivir la pasión de un hincha, abdico a pensar lo mejor para mi club.

Alberto A. Enriquez