SONETO DE DOS MAESTROS (HOMENAJE)

La vida que alguna vez deja de serlo,

se detuvo para ellos sin remedio

el dolor nos invadió con cruel asedio

y no hallamos los porqué para entenderlo.

Uno hizo del teatro su existencia,

el otro dejó un legado de virtudes

y los dos mostraron en sus actitudes

lo que vale obrar de acuerdo a la conciencia.

Homero, el escritor de simples cosas,

pintó su aldea con pincel sensible

son sus obras la cosecha recogida.

Herberto, el pensador, de historias y glosas

sembró la estirpe de su ser querible,

y fue esa su lección más distinguida.

Carlos A. Jáuregui