HOSPITAL… TRISTE Y ABANDONADO HOSPITAL

Señor Director

Solicito la publicación de la siguiente nota.

En estas líneas solamente quiero expresar la desazón sentida en forma personal y familiar al tener que presenciar cosas que el razonamiento humano no logra entender, cuando mi madre fue internada en la sala de Clínica Médica del Hospital Zonal de Lobos, debido a un importante problema de salud.

Un nosocomio que antiguamente, según me contaron mis padres, tenía en sus jardines faisanes y pavos reales, hoy muestra perros sarnosos y ratas de importante tamaño paseándose como si nada, mientras un camillero traslada a una paciente por las veredas llenas de pozo y tierra hacia Maternidad… Tantas calles se asfaltaron, ¿no quedó un poco para el recorrido desde la entrada de guardia hasta Cirugía para así evitar semejante polvo?.

Un lugar donde la salud debería ser la prioridad, no hubo un cardiólogo que atendiera a los internados y por tal motivo tuvimos que solicitar a un profesional local su visita al lugar. Eso sí, previamente asumimos la responsabilidad de pedir una autorización para que el facultativo pudiera ingresar al centro de salud para decirme si mi madre corría riesgo de vida.

Un lugar donde las ambulancias deberían estar al servicio del paciente que las necesite, pero que cuando mi madre las precisó para hacerse los estudios fuera del nosocomio, ya que no cuentan con los especialistas ni la aparatología, estaban a la sombra y tuve que transportarla en mi vehículo particular, esperando y rogando que no se descompensara.

Lamentablemente, el derecho a la salud que garantiza un estado democrático no estuvo presente en esta oportunidad, y vaya a saber uno la cantidad de personas que por no tener un familiar, amigo, conocido o los medios para expresarse, se quedan con que la atención recibida era lo que merecía…

A los señores responsables del bienestar de esta comunidad, les solicito tengan a bien colaborar con aquellos que por decisión de otros y/o problemas económicos, deban concurrir al Hospital local, para que no queden tirados en una cama a la buena de Dios…

Finalmente, quiero destacar la buena predisposición y calidad humana de enfermeras, enfermeros y mucamas que con lo poco, y casi nada, que tienen, hacen milagros para contener a los pacientes y sus familias. Señores profesionales y directivos, copien a estos empleados.

Daniel Granito

DNI 16834443