INICIAMOS UN NUEVO ESPACIO EN LOBOS NEWS, “NUESTRA GENTE”. HOY: HUMBERTO HUGO MAGLIONE

Humberto Hugo Maglione, 72 años, Farmacéutico recibido en la década del 60, tiene una reconocida trayectoria profesional-comercial en nuestro medio con la farmacia familiar que iniciara su padre y que, al fallecer, quedó bajo su responsabilidad.
Pero además, ha sido un activo militante político enrolado desde muy joven en las filas centenarias del radicalismo, partido que lo llevó a ocupar cargos trascendentes tras la recuperación democrática, como la presidencia del Concejo Deliberante, el cargo de Intendente Municipal entre 1987 y 1991 y el de Senador Provincial posteriormente, culminando como secretario del Comité Radical de la Provincia de Buenos Aires.
Humberto Maglione describe a Humberto Maglione: “Es difícil, es como hacer una autobiografía, pero diría que los principios que uno mamó desde chico de sus padres, de trabajo, honestidad, solidaridad, quedó grabado a través de los años, por algo dentro de las actividades que desarrollé estuvieron mis años en la política, en la de la vieja guardia, en la que había que poner y nadie sacaba. Mis padres eran “burros de trabajo” como decimos en criollo, y eso también se mama. Cuando estudiaba, algún trabajito hacía, como vendedor de grupos electrógenos por ejemplo, y ya recibido se inició una nueva etapa de trabajo permanente. Antes la farmacia tenía turno de lunes a lunes, y me tocaba hacerlos a mí”.
“La fortuna me ayudó y me compré un campito convirtiéndome en productor dedicado a ganadería, cría de cerdos, ponedoras, tambo y engorde, y muy poquita agricultura. Con el paso del tiempo me entusiasmé con las chinchillas que era una actividad incipiente, y aprendí bastante, fui a Estados Unidos ya casado, con mi esposa y suegros, a comprar ejemplares de muy buena calidad porque los primeros que me vendieron eran un espanto, y con esos ejemplares gané concursos en la Sociedad Rural Argentina y otros eventos, logrando aquilatar un prestigio que igualmente no implicaba ganancias de dinero porque era insisto una actividad naciente. Al final yo tenía tres fracciones chicas, hoy no tengo ninguna, ni las vacas, ni el dinero, me quedé sin nada por ese afán de servir a la gente en la política”.
El acompañamiento familiar: “Sin la ayuda de Susana (su esposa) y actualmente sin la ayuda de Lisandro (su hijo) es una tarea irrealizable, porque el hecho de querer progresar significa invertir permanentemente y estar mucho en contacto con la gente. Hoy la burocracia lo complica más todo”.
Opinión sobre la política: “Hoy está totalmente degradada, yo lo avisoré cuando me fui de la actividad siendo secretario del partido en la provincia, ahí empecé a notar que la cosa se venía a pique”.
“Mis años fueron los más duros de la política en todo su contexto. En gran parte de la dictadura trabajamos en un centro de estudios tratando de sostener la Democracia. Me acuerdo de la última parte de la presidencia de Alfonsín donde renunció para mantener la pacificación del país. Vinieron años duros donde hubo que consolidar la parte económica, y después vino De La Rúa con otro problema que lamentablemente terminó de una manera no deseada, y hemos sufrido en todo ese tiempo los vaivenes de algo que uno deseaba que fuera distinto”.
Los sueños…: “El sueño para cumplir es dejar a los chicos encaminados, hice todo lo posible para que mis nietos no sufrieran los embates de algunas locuras gubernamentales del signo que fueren. Lo que avisoro hoy es un panorama de incertidumbre, pero a todo esto hay que ponerle mucha energía y convicción. Si lo hacemos así, cuidándonos que el entorno no nos arrastre, poniéndole una cuota de honestidad creo que se puede salir adelante”.
“Y en lo personal el sueño es viajar, conocer lo que no pude en todos estos años, disfrutar un poco la vida porque uno no es eterno”.
Sus bienes: “Nada de lo que tengo lo hice con la política sino con el esfuerzo personal. La casa donde vivo la hice con un crédito del Banco Provincia en un 60 por ciento y el resto de mi dinero personal. Seguí trabajando bien a pesar de distintos vaivenes de la vida y las situaciones económicas. Después con la familia estuvimos pensando en remodelar porque nos estaba quedando chica la farmacia. Ahorramos 7 años para poder llevar adelante ese proyecto, empezamos a hacer la reforma y en ese entonces estaba el 1 a 1, hoy los artículos importados cuestan diez veces más. Yo hice una remodelación ajustada al presupuesto que podía gastar, y después me atacó la malaria, me quedé con deudas porque lo que teníamos para terminar de pagar se lo quedó el gobierno, después lo fuimos recuperando de a poquito y se hizo realidad esta reforma con mucho sacrificio y esfuerzo. Quedé desabastecido pero lo fuimos recuperando con el tiempo y la ayuda de gente que nos financió bien la deuda. Hoy puedo decir que tengo equilibradas las finanzas, sin tirar manteca al techo”.
Lo que le ha quedado pendiente: “Siempre cuando uno pasa por tantos ámbitos, algo queda en el camino. En lo que se refiere a la política, posiblemente si volviera a vivir lo vivido no me dedicaría a ella porque lo hice con muchísimo sacrificio, sacrificando a la familia y la parte económica por no poder atender lo mío. Pero no me arrepiento porque la experiencia fue riquísima, aunque me llevó muchos años recuperarme económicamente. Lo que me dolió de todo esto fue la incomprensión de gente que me metió en el que se vayan todos, yo no robé nada, puse dinero de mi bolsillo, puse el esfuerzo de mi familia sin decir nada y sufrieron consecuencias como amenazas de muerte y rumores de que mis hijos cobraban jubilación de privilegio con 15 años, pintadas por todos lados de algunos bárbaros que en lugar de preguntar se dedicaron a enchastrar frentes en el anonimato”.
Humberto Maglione, textual, simplemente, un lobense más.

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