CANTO AL AMIGO

Para hacer compartido este camino;

este anhelar, esta búsqueda intensa

y, sin embargo, recogida y muda;

este continuo retomar senderos

tratando de llegar al horizonte

y mirar hacia atrás,

sin arrepentimientos,

sin pasiones,

ya casi sin preguntas:

sin “dónde”, ni “por que”, ni “cuándo”, ni “mañana”…

Para dar su valor a aquellas charlas;

a muchas noches

que se agostaron, lerdas,

en el fuego de un mundo que nacía

(imaginado, rutilante, nuevo)…

Para gritar, aunque nos falte el habla;

para cantar, mientras estalla el pecho con canciones;

para beber; para llorar;

para apoyarse,

nos fue dado un amigo.

Alguien, sabio y con fe,

nos permitió cuidarlo y retenerlo.

DOMINGO ADALBERTO GALLI