HOMENAJE A LOS 210 AÑOS DE LOBOS – LA FUNDACION

La suerte y la desgracia rodaban por la pampa

echadas como a suerte… como se echan las tabas.

A este lado del indio, cerca de una laguna,

bajo un cielo con nubes, nadando entre los pastos,

comenzaba una historia que, a veces, se hizo fábula.

Nara era nada aún, salvo las muchas cosas

que al puñado de antiguos moradores les faltaban.

No había calles, ni casas, ni viejas chimeneas,

ni una vía de acero

trayendo o destruyendo

humanas ambiciones de ciudades.

Todo era pampa, ¡todo…!

y la eterna amenaza del malón, de la hambruna,

de la sequía y la peste

en la frontera exacta de esa nada.

¡La soledad más sola perdida en las distancias…!

Los hombres se juntaban

porque todos sus miedos pequeñitos

y sus tremendas ansias

impulsaban sus pasos que inventaban caminos

hacia aquel horizonte que escapaba.

Y mujeres valientes les sembraron,

mientras parían sus hijos, las nuevas esperanzas

que aquietaron sus pasos en esos caseríos desolados

donde el hoy era todo y el mañana un acaso.

Y así fueron fundándose a sí mismos

cuando a LOBOS fundaban

con actos cotidianos de sus vidas

sin cantos ni fanfarrias.

En esa pampa llena de misterios,

cerca de donde estaba una laguna,

la semilla… ¡casi como al voleo fue sembrada!.

DOMINGO ADALBERTO GALLI