PERO SABIA…

Tal vez no quise saber,
pero sabía.
Tal vez no quise pensar
… que yo podía conocer
y someterme
justamente a su noticia.
Tal vez no quise saber
pero, así, tal vez,
como sabía,
conseguí desconocer
lo que, a todos,
pudo ser
sólo cosa conocida.
Tal vez, y sólo tal vez,
como sabía,
el destierro fue la pena
por haber creído ser
quien no era, ni debía.
Y como, tal vez,
y sólo por saber
que mi soberbia se abrazara
a la tuya, en la codicia,
se quedara en aquel fruto
el dolor que de mi boca
fuera sólo la causa de su herida.
Así pues, esa inmortal condena
que me llevó a vivir por siempre
mi arrogante altanería,
fue tan infinita e interfecta
como la muerte misma
porque, tal vez,
no quise saber…
Pero sabía.

Mariano Canegallo