COMPLICIDAD Y FUNCIONARIOS INEPTOS, IGUAL A VIOLENCIA ENQUISTADA EN EL FUTBOL, POR AHORA IMPOSIBLE DE ARRANCAR
El bochorno sucedido el fin de semana en la cancha de Chacarita Juniors se suma a una larga lista de hechos similares, algunos de ellos trágicos porque costaron vidas inocentes, provocados por inadaptados sociales, violentos por naturaleza, matones a sueldo, y la COMPLICIDAD de dirigentes que después se rasgan las vestiduras lamentando lo ocurrido, llorando “lágrimas de cocodrilo” ante cámaras y echándole las culpas al operativo policial, el salvavidas al que todos echan mano para expiar culpas propias que en su conciencia, sin embargo, no creo que puedan acallarse.
El tema es que todo sigue igual, porque aunque ahora se le impida jugar con hinchas el resto del campeonato, la connivencia vomitiva entre dirigentes y barras sigue su marcha ´repugnante en el fútbol argentino, y entonces la próxima crónica nos ubicará en otro escenario pero con la misma trama aunque nadie acierte el desenlace, si será con lesionados o con muertos.
Otra cuestión que tiene que ver con esta historia es el comportamiento dispar del COPROSEDE, el organismo de seguridad deportiva de la Provincia de Buenos Aires que habilita los estadios para el fútbol organizado de AFA. Tanto rigor y exigencias que los señores del COPROSEDE han mostrado cada vez que han tenido que habilitar estadios, por ejemplo en nuestra ciudad para los torneos oficiales del Consejo Federal; y tan BLANDITOS que resultan ser con determinadas situaciones como esta de Chacarita. Todos hemos visto con claridad que en las condiciones en que está ese escenario no se podía habilitar para un partido de riesgo como son hoy los clásicos (en realidad cualquier partido hoy implica un riesgo). Sin embargo, la gente del COPROSEDE o tiene problemas en la vista o “hicieron la vista gorda”, porque habilitaron ese estadio donde de milagro hoy no estamos hablando de muertos por una violencia inadmisible en un espectáculo deportivo.
Decadencia social, la violencia ganando cada vez más espacio, y responsables que se esconden cuando tienen que asumir responsabilidades, o las descargan en otros porque es más fácil. ¡Ay país, país, país!!!:





















Humberto Hugo Maglione, 72 años, Farmacéutico recibido en la década del 60, tiene una reconocida trayectoria profesional-comercial en nuestro medio con la farmacia familiar que iniciara su padre y que, al fallecer, quedó bajo su responsabilidad. Pero además, ha sido un activo militante político enrolado desde muy joven en las filas centenarias del radicalismo, partido [...]





















