EL VALOR ESTRATÉGICO DEL AGUA

Dr. Sergio Montico. 2007. Facultad de Ciencias Agrarias UNR, Rev. Agromensajes N 21.
Cátedra de Manejo de Tierras, Fac. de Cs. Agrarias, Universidad Nacional de Rosario.
smontico@unr.edu.ar
www.produccion-animal.com.ar

Las Naciones Unidas ha denominado al período 2005-2015 el Decenio Internacional para la Acción frente al agua, como mensaje a la humanidad y con el objetivo de erigirla como eje de tratamiento inmediato y futuro en todos los foros mundiales. La mayoría de las grandes civilizaciones del mundo se han desarrollado en torno al agua. Este elemento constituyó un factor clave no sólo para el abastecimiento de agua dulce, sino también para la agricultura, el comercio, el transporte y los sistemas de defensa. Civilizaciones como el Imperio romano, la Civilización egipcia, el Imperio veneciano y la Dinastía de los Omeyas, basaron su fundación en la facilidad de acceso al agua, ofreciendo a sus poblaciones un medio de supervivencia y de expansión.
AGUA EN ZONAS URBANAS Y RURALES:En el año 2000, 3.195 millones de personas (52,8%) en el mundo vivían en zonas rurales. En las regiones más desarrolladas el porcentaje de población rural ese mismo año era del 24% y en las regiones de menor desarrollo económico del 59,6%. Las Naciones Unidas prevén que 3.338 millones de personas (46,3%) habitarán en zonas rurales para el año 2015. Un 75% de la población más desfavorecida trabaja y vive en zonas rurales; se estima que en 2020 este porcentaje se reducirá al 60%, y en 2035 al 50%, a causa de la creciente urbanización. Un tercio de la población mundial vive en zonas con estrés hídrico, donde el consumo supera al abastecimiento. Dentro de 25 años, es posible que la mitad de la población mundial tenga dificultades para encontrar agua dulce en cantidades suficientes para el consumo y el riego. Actualmente, más de 80 países, lo que representa el 40% de la población mundial, sufre una grave escasez de agua. Las condiciones podrían llegar a empeorar en los próximos 50 años, a medida que la población aumente y que el calentamiento global perturbe los regímenes de precipitaciones. Tal el problema, que seguramente habrá conflictos de posturas entre, si se deberá limitar el crecimiento poblacional o disminuir la producción de alimentos

AGUA EN LA AGRICULTURA
De las 1.500 millones de ha de tierras de cultivo, 277 millones son de regadío, lo que equivale al 18% de las tierras de cultivo. Es oportuno entonces mencionar que producir alimentos requiere entre 2.000 y 5.000 litros/persona/día, dependiendo de las diferencias climáticas y dietarias así como de la eficiencia de los sistemas locales de producción de alimentos. A pesar de que sólo representa el 10 % del agua utilizada en la agricultura, el riego requiere el 70 % de toda el agua dulce destinada a consumo humano.
En 2030, la agricultura de regadío en 93 países en vías de desarrollo será responsable de más del 70% del aumento previsto en la producción de cereales. En estos países, se espera que la superficie irrigada se extienda un 20% (40 millones de ha) hasta el 2030.
Gracias al aumento de la intensidad de cultivo, se prevé que para alrededor de ese año la zona de regadío cultivada aumentará un 34%. Paralelamente, se estima que la cantidad de agua dulce que se destinará al riego aumentará un 14 % y alcanzará los 2.420 km³ en 2030.
AGUA Y ALIMENTACIÓN

La principal fuente de suministro de alimentos de la población del mundo es la agricultura.
Los alimentos y la agricultura son los principales consumidores de agua. Ambos requieran aproximadamente una cantidad de agua 100 veces superior a la que utilizamos para satisfacer nuestras necesidades personales básicas, ya que más del 70 % del agua extraída de ríos y acuíferos se destina al regadío. En promedio, únicamente el 40% del agua extraída para uso agrícola de ríos, lagos y acuíferos, contribuye realmente a la producción de cultivos, perdiéndose el resto por evaporación, infiltración profunda o por el crecimiento de malezas. Por lo tanto, se estima que, a nivel mundial, el volumen actual de extracciones de agua para regadío asciende a 2.000-2.500 km³/año.
Una estimación aproximada de las necesidades mundiales de agua para la producción de alimentos puede basarse en el volumen medio de agua que se precisa para producir la cantidad de alimentos necesaria para una persona.
Aquí se tiene en cuenta la producción y su comercialización. Sólo como ejemplo es posible mencionar que la producción de 1 litro de leche requiere 1.000 litros de agua, esto es, contemplando todo la cadena del proceso productivo, desde la precipitación a la disposición en la góndola del supermercado. También puede mencionarse que para producir un kilo de maíz o soja se consumen alrededor de 1.100 a 1.300 litros de agua, respectivamente.
Dependiendo de la composición de los alimentos y teniendo en cuenta las pérdidas posteriores a la cosecha, para producir el promedio actual de consumo de alimentos de 2.800 cal/persona/día se necesitan unos 1.000 m³/año de agua. Por lo tanto, con una población mundial de 6.000 millones de personas, se requieren alrededor de 6.000 km³ de agua para producir los alimentos necesarios.
Tal ha sido la descripción hasta aquí realizada, que resulta conveniente recordar que en relación a la cantidad y calidad de las fuentes de agua, la Argentina posee una situación quizás no lo suficientemente valorada por sus habitantes, menos por sus dirigentes, pero sin duda sí por el concierto internacional (sitio 43 de 180 países y 13 de 120 países, respectivamente, Programa de Evaluación de Recursos Hídricos de Kioto, 2003). Esta condición nos ubica en un sitio de privilegio, y a la vez de peligro, dado que resulta, como se mencionó, en un recurso estratégico para la supervivencia y desarrollo del hombre, en un escenario futuro de mayor escasez relativa.RECOMENDACIÓN, PURA:

En esta síntesis queda reflejado, desde el punto de vista estratégico, la magnitud del problema que significa para la humanidad no tomar debida conciencia de la necesidad imperiosa que tenemos de dar correcto tratamiento y uso del agua, tema en el cual los habitantes de LOBOS y la zona no pueden ni deben desentenderse. Racionalizar su uso, asegurar su potabilidad y controlar el correcto vertido de los efluentes contaminantes debe ser considerado como PRIORIDAD TRASCENDENTAL por todos los actores sociales de nuestra comunidad. En PURA, división interna de AISA IONIC SA contamos con las respuestas técnicas idóneas para ayudar a cada hogar, establecimientos públicos y/o privados, industrias, comercios, complejos deportivos (bebida y /o riego),establecimientos agrícolo ganaderos, sistemas integrados de producción animal (pollos, lácteos, cerdos,etc), a asegurar la calidad y cantidad de agua necesario para el correcto desempeño de sus actividades, de manera SENCILLA, SEGURA Y EFICAZ, A MUY BAJO COSTO DE INVERCIÓN.

PARA MAYOR INFORME SOLICITE ATENCION A:

Tel. 02227-424172 / 15463263

lapurezadelagua@yahoo.com.ar